6 meses del gobierno de transición en medio de graves problemas

ABI

«Hoy, 12 de mayo, Jeanine Áñez cumple seis meses en el gobierno, con aciertos y equivocaciones, tiempo en el que desarrolló una intensa actividad centrada más en la lucha política y la epidemia de coronavirus, que en su principal misión que era el proceso eleccionario que devuelva la institucionalidad al país», señalaron dirigentes de varios partidos inscritos en el Tribunal Supremo Electoral.

«Han sido 189 días que el gobierno tuvo que acomodarse a una realidad minada por una herencia funesta del anterior gobierno. El régimen del MAS dejó una economía maltrecha, proyectos inconclusos, obras mal ejecutadas, denuncias de sobreprecios en casi todos los contratos, prácticas de corrupción generalizada en la administración pública y las empresas del Estado, ineficiencia, y un alto grado de politización partidaria en todas las políticas estatales», afirmaron dirigentes del CONADE.

«Dejó además la deuda externa más alta de la historia con más de 11 mil millones de dólares, además de una deuda pública interna estimada en seis mil millones de dólares, pese a que, durante los 14 años del gobierno de Evo Morales, el país recibió los ingresos más altos de la historia, debido a los altos precios de las materias primas, especialmente por el gas natural, minerales y por los impuestos internos, que se incrementaron considerablemente», enfatizaron.

En esas condiciones, el gobierno transitorio administra un país en constante conflicto político por la permanente actividad conspirativa del MAS, a lo que se suma la pandemia que obliga a medidas integrales y esfuerzos adicionales que concentran la preocupación general, obligando a la postergación del cronograma electoral, hecho que activa una riesgosa tensión política, por indecisión demostrada por el Tribunal Supremo Electoral que permitió que la Asamblea Legislativa Plurinacional cobre relevancia al «promulgar» una convocatoria a elecciones «nula de pleno derecho» y cuestionada por todo los sectores nacionales.

«Sin duda la labor del gobierno de transición es difícil, pero también ha carecido de pulcritud en sus determinaciones, que se han traducido en escándalos de diverso orden, abusivo manejo de los bienes del Estado, privilegios, y designaciones equivocadas, al extremo que antes de que se cumplan los seis meses, hubo cinco cambios de ministros y de otras altas autoridades, favoreciendo a quienes fueron propagandistas del régimen masista al extremo de pagar, de dineros del pueblo, de los impuestos de los bolivianos, a quienes en programas, revistas y algunos medios de televisión lo endiosaron mediante publicidad contratada», indicaron analistas políticos Dres. Wenceslao Jauregui, Ronald Torrez Armas, Javier Albarracín.