Ante intrigas, supera la vocación democrática

Los ciudadanos bolivianos han comenzado el año2020 con el ánimo optimista y esperanzador, renovado de energía constructiva para enfrentar el presente y el futuro, pero también preocupados por hechos que inquietan. La principal preocupación radica en que algunas corrientes perturban la tarea de restitución de la legalidad apoyadas por varios frentes que salieron a flote y que ponen en evidencia una conspiración, con ramificaciones diversas contaminadas por extremos que laten en este momento no solamente para nuestro país, sino que representan riesgo a la región y a la comunidad internacional.

Empero, existe un evidente aliento que nace de la unión del pueblo boliviano que ha demostrado su vocación democrática defendiendo su voluntad expresada en las urnas, rechazando la manipulación en un episodio eleccionario. Existe certeza de que los bolivianos siempre estamos dispuestos a defender la democracia y las libertades.

México dio respaldo a uno de los principales gestores del fraude electoral, Evo Morales quien renunció al cargo de Presidente y se refugió en el país azteca, luego de que una auditoría encargada por él a la OEA, evidenció el fraude electoral. Recordemos que el documento que emitió la Organización de Estados Americanos concluye que hubo «operaciones dolosas» en las elecciones del pasado 20 de octubre que alteraron «la voluntad expresada en las urnas». Es necesario aclarar que dolo significa fraude, estafa, timo. En derecho, significa engaño, fraude o simulación llevados a cabo maliciosamente con la intención de dañar a alguien. Implica una voluntad deliberada de cometer un delito, a sabiendas de su carácter delictivo y del daño que puede causar.

Las transgresiones han sido confirmadas también por el informe final de la Misión Técnica de Expertas Electorales de la Unión Europea (MEE-UE), que ratifica la falta de credibilidad, de transparencia, de imparcialidad, errores e irregularidades, entre otros, en los comicios del 20 de octubre pasado. Coincide con la auditoría de la OEA, que determinó «no validar los resultados» anunciados por el anterior gobierno. Pese a esos informes, los actuales gobiernos de México, Venezuela, Argentina y España, «apañan los delitos de Evo Morales y sus cómplices», y dan elementos de juicio que hacen temer una confabulación de alto riesgo internacional por sus connotaciones y vínculos. El ministro de la Presidencia, Yerko Nuñez, en su cuenta de Twitter hace referencia a la presencia de miembros de un organismo español de elite denominado Grupo Especial de Operaciones (GEO) entre los encapuchados que intentaron ingresar a la embajada de México, supuestamente relacionados con la salida de los asilados. «Denunciamos la existencia de un plan internacional para desestabilizar la recuperación de la democracia y la pacificación de nuestro país», escribió el Ministro.

Recordemos que anteriormente el Ministro de Gobierno reveló la presencia de miembros del grupo guerrillero FARC de Colombia, así como de otros sujetos extremistas que participaron en los actos de violencia, después que Evo Morales llamara a cercar las ciudades para impedir el ingreso de alimentos, y que su íntimo colaborador Juan Ramón Quintana anunciara la intención de «vietnamizar» a nuestro país. Nada bueno puede augurar este extraño contubernio, pero el pueblo boliviano ya no está solo en su lucha por preservar la democracia y la soberanía nacional y luchar contra el crimen organizado. La comunidad internacional también se muestra preocupada por los forzados giros, anomalías y paradojas que se observa en algunos gobiernos en su sospechosa relación con lo que representa Evo Morales.