Ante la flexibilización todo depende de las personas

Se va imponiendo la flexibilización de la cuarentena, ante la presión de sectores que manifiestan estar necesitados de trabajar, ya no más, para llevar el sustento a la familia.

Es una lógica humana, aceptable, pero también es preciso señalar y advertir, que se deben cumplir las condicionantes para de esa forma lograr que los sectores productivos no prosigan damnificándose, por cierto, es también y vital que las personas se cuiden y cuiden de los demás para no contagiarse del coronavirus, toda vez que si la pandemia afecta a cientos, no habrá cabida en centros de internación porque no los hay al extremo que ni respiradores convencionales se pudo obtener.

Los bolivianos y bolivianos tienen ante sí un gran desafío, lograr mantener en forma saludable a los congéneres.

Guardar distancias debidas de un metro a dos, lavarse las manos en forma continua, no dar la mano ni besar, como determina la Organización Mundial de la Salud.

Especialmente el sector del autotransporte tiene que acatar las medidas de control sanitario, de ellos depende que no se multiplique los afectados, deben llevar pasajeros no mas de nueve personas los minibuses y los trufis a tres, los demás como está establecido por las gobernaciones, en cuanto a transporte provincial e interdepartamental.

«No se puede predicar en el desierto», «ni sembrar nabos en el mar», señalan adagios, las personas están asumiendo toda la responsabilidad para no contagiarse y preservar la vida de sus seres queridos, sean padres, madres, hermanos, hermanas, esposos y demás familiares.

Vamos a construir una nueva vida, con disciplina, sensatez, perseverancia, sabiendo que tenemos y debemos vencer a la pandemia para que la alegría retorne a los corazones y la mente muy pronto.

Seamos previsores y vayamos con fe y esperanza en mejores días de hermandad colectiva y que Dios ampare todos nuestros actos.