6 C
La Paz
martes, diciembre 7, 2021
InicioBoliviaSociedadAtraviesa el país a pie para pedir la devolución de sus aportes

Atraviesa el país a pie para pedir la devolución de sus aportes

A paso lento pero firme en sus convicciones, Gonzalo Melgar ya caminó 550 kilómetros y aún le faltan unos 380 para cumplir su objetivo y llegar a pie hasta la sede de Gobierno y pedir en persona al presidente Luis Arce que le devuelvan los aportes que hizo a Administradora de Fondos de Pensiones (AFP).

El boliviano de 53 años contó a Efe que decidió comenzar con este peregrinaje el pasado 10 de mayo desde Santa Cruz impulsado por la desesperación de tener que sustentar a siete hijos junto a su esposa, él trabajó casi toda su vida como contador en empresas, bancos y supermercados hasta que quedó desempleado en 2018.

La pandemia de la covid-19 también empeoró su situación, uno de sus hijos debió «congelar» sus estudios por no tener los recursos suficientes para pagar las mensualidades, mientras que el hombre mandaba su hoja de vida donde podía, pero no encontraba un empleo fijo, hizo trabajos de carpintería, albañilería y enmalló terrenos para ayudar con los gastos.

Ante ese panorama Melgar vio que la devolución de sus aportes de al menos 23 años trabajados sería de gran ayuda para hacer frente a los gastos, por lo que en diciembre del año pasado inició su primera «cruzada» para lograr su objetivo.

Melgar comenzó una huelga pidiendo que se devuelvan los aportes junto a un grupo de personas, luego viajó hasta La Paz donde mantuvo su medida de presión, en total estuvo 53 días sin éxito, aunque con la esperanza de que el Parlamento apruebe un proyecto de ley que envió el presidente Arce en enero para la devolución parcial de los aportes.

La travesía

Tras la huelga, Melgar intentó convencer a sus compañeros de hacer una marcha hasta La Paz para que su petición sea escuchada, pero una gran parte creía que era un esfuerzo insulso.

Él estaba convencido que esta acción ayudaría y sin decir nada alistó una mochila, fue a la iglesia a pedir la protección de Dios y comenzó su peregrinaje hasta la ciudad de La Paz.

Melgar expresó que los primeros 100 kilómetros fueron los más duros, quedaba exhausto por el sol y las largas caminatas, por un momento pensó en volver a su hogar, pero la necesidad de ese dinero era más grande por lo que pidió a Dios que le ayudara en el camino.

Ya pasaron 36 días desde el inicio de su travesía en la que carga una mochila que pesa 48 kilos donde lleva una colchoneta, una carpa, unas tres mudas de ropa, medicamentos y enseres de limpieza, además de una bandera boliviana.

El hombre ya recorrió 550 kilómetros, cada día avanza por lo menos unos 20, está en la central Cochabamba y ya tuvo que cambiarse de zapatos por el desgaste de las suelas, sus pies están «quemados» y llenos de ampollas que a veces le retrasan los planes de cumplir su ruta diaria.

A pesar de ello sigue firme con su objetivo y espera llegar hasta la ciudad de La Paz en aproximadamente 18 días, aunque teme que el frío invernal le afecte su salud.

El hombre tiene una página en Facebook donde sube algunos videos de su travesía en la que recibe mensajes de apoyo que le ayudan mucho a no desistir.

Melgar quiere lograr una reunión con el presidente Arce para explicarle su situación y que comprenda las razones por las que él, como muchos otros bolivianos, piden la devolución de estos aportes, como hizo por ejemplo Chile.

«Quiero retirar esa plata que he ahorrado en toda mi vida laboral (…) quiero que me devuelvan, ni siquiera todo, porque es una utopía, pero por lo menos una parte», dijo a Efe Melgar.

Además quiere pedirle a Arce que se agilice el análisis del proyecto de ley por parte del Parlamento para que la devolución de los aportes sea una realidad que ayude a miles de bolivianos que están en las mismas condiciones que él y que no encuentran trabajo.

Arce envió al Parlamento ese proyecto para «mitigar» los efectos económicos de la pandemia que aún sigue en esa instancia y que es parte de sus promesas en su campaña electoral.

«El hambre del pueblo es de todos los días y no solamente hambre, sino también enfermedad, la gente se está muriendo de covid y necesita dinero para comprar los medicamentos», finalizó.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

MÁS LEÍDAS

- Publicidad -