Bolivia entrega a Brasil con fuerte operativo policial a Pedro Montenegro

El boliviano Pedro Montenegro fue extraditado a Brasil, que desde 2015 le reclamaba acusado de narcotráfico, en un fuerte operativo policial para su traslado desde una cárcel de Bolivia.

Montenegro fue entregado en un aeropuerto de la ciudad brasileña de Corumbá, fronteriza con Bolivia, a donde fue trasladado en helicóptero, según relató el comandante de la Policía Boliviana en la región de Santa Cruz, Miguel Mercado.

El jefe policial en esta región boliviana destacó el «alto nivel de seguridad» requerido para su traslado desde una cárcel en Santa Cruz hasta un aeropuerto militar en esta ciudad y de ahí a Corumbá, en el estado brasileño de Mato Grosso del Sur.

Mercado comentó que para las autoridades bolivianas carece de relevancia una carta de Montenegro en la que lanza acusaciones a un antiguo mando policial, al anterior Gobierno de Evo Morales y al presente de Jeanine Áñez.

La salida del procesado del penal de Palmasola en Santa Cruz, su traslado al aeropuerto cruceño de El Trompillo ante las cámaras de televisión en vivo y el despegue del helicóptero estuvieron rodeados en horas de la mañana de la incertidumbre sobre su destino.

El abogado de Montenegro, Ariel Góngora, había acudido al penal y se encontró con que «de manera sorpresiva» ya se lo habían llevado.

Una vez llegado al aeropuerto, leyó ante los medios una carta redactada ante notario por su defendido, en la que califica de «telenovela» todo lo que rodeó su detención en mayo pasado, su encarcelamiento en Bolivia y ahora su extradición.

«He decidido voluntariamente ir a someterme a la Justicia de Brasil», asegura en la carta, por no confiar en la de Bolivia.

«No soy cantante», advierte a quienes esperan que en Brasil pueda «cantar» o declarar para perjudicar a alguien en venganza por «todo este show» en el que considera que es usado «como trofeo del actual Gobierno» interino de Áñez.

El caso Montenegro está rodeado de episodios controvertidos desde antes de su entrega en mayo pasado en Santa Cruz, según las autoridades bolivianas al verse sin escapatoria, o voluntaria de acuerdo a la versión del procesado.

Unas fotos suyas con mandos policiales llevaron a prisión de forma preventiva a altos cargos de la Policía Boliviana en esta región, por supuestas irregularidades como el haber eludido una orden de captura emitida en 2015 por Brasil por un caso de envío de 1,3 toneladas de cocaína desde este país a Europa.

El Gobierno interino de Bolivia anunció la semana pasada la extradición de Pedro Montenegro y otros trece procesados, tras advertir de que tuvo que recuperar los procesos porque las solicitudes de extradición no aparecían en registros oficiales.

«Hubo gente que estuvo protegiendo al narcotráfico», alertó entonces el ministro interino de Gobierno, Arturo Murillo.