Breve historización de la fundación de la ciudad Nuestra Señora de La Paz

Ing. DAEN Edmundo Rivas Aliaga - AMIGOS DE LA CIUDAD

APG

La ciudad de Nuestra Señora de La Paz, Capital del departamento de La Paz, es la sede de Gobierno de la República de Bolivia, ahora denominada por la Constitución Política del Estado como: Estado Plurinacional, se encuentra ubicada a 3577 msnm, entre la meseta del altiplano y la cordillera oriental, en un angosto y profundo valle, ciudad caracterizada por una topografía sumamente irregular y una geología compleja, que es la atracción de propios y extraños, quienes se sienten cautivados admirando su blanco y majestuoso Illimani y el incomparable paisaje del valle de la luna.

La historia nos dice que:

En 1533, los primeros españoles que pisaron las tierras del valle de Chuquiago fueron Diego de Agüero y Pedro Martínez de Moguer, enviados por Francisco Pizarro, ellos comprobaron la existencia de la Isla del Sol y del valle de Chuquiago con sus minas de oro, de aquí se llevaron hasta el Cusco, un saco de tierra extraída de la mina Huayna Cápac, de la que obtuvieron algunas onzas de oro. Diego de Almagro organizó una nueva expedición al mando del capitán Juan de Saavedra Sevilla y del indio Paullo Túpac, llegando al valle de Chuquiago a principios de agosto de 1535,

Una vez que los conquistadores españoles fueron capaces de derrotar al imperio Inca, en el Perú, en 1537 surgió una lucha encarnizada entre Pizarristas y Almagristas, por controlar los territorios que acababan de conquistar y por el poder económico y político que esto suponía, lo que se conoce como las guerras civiles, tres fueron las personas que lideraron la conquista del imperio inca, Francisco Pizarro, Diego de Almagro y el sacerdote Hernando de Luque (fallecido luego de firmar el pacto de Panamá). Luego de las llamadas guerras civiles, que enfrentaron a pizarristas y almagristas, ambos por definir quién merecía más riquezas y poder, el capitán Alonso de Mendoza (que primero fue pizarrista y luego se pasó al bando contrario), recibió la instrucción de Pedro de la Gasca, (Sacerdote, funcionario público, diplomático, militar presidente de la Real Audiencia de Charcas), de fundar una ciudad símbolo de la paz.

Al pacificador del Perú Pedro de La Gasca, que llegó a combatir a los rebeldes de Pizarro se le despertó el interés de llevar a cabo la fundación de una nueva ciudad y le encomendó al capitán Alonso de Mendoza fundar esta en tierras del Alto Perú.

Posterior a la derrota de los encomenderos y la pacificación conducida por Pedro de La Gasca, este decidió fundar una nueva ciudad que permitiera mejorar el control de esta zona para evitar nuevas rebeliones y proteger el comercio que había entre las ciudades de Arequipa, Cusco, La Plata y Potosí. Para lograr esto se requería de una ciudad que sirviera de puente, Pedro de La Gasca encomendó a Alonso de Mendoza, capitán distinguido en la lucha contra los pizarristas, para que realice este cometido y la fundación de una nueva ciudad, el 20 de octubre de 1548, fecha en que se recordaba el primer aniversario de la Batalla de Huarina, o de las Huarinas, que enfrentó a las fuerzas rebeldes de Gonzalo Pizarro y las fuerzas realistas dirigidas por Diego Centeno, el 20 de octubre de 1547, en la llanura de Huarina, cerca al lago Titicaca, en el Alto Perú (actual Bolivia).

Para llevar a cabo la fundación, Alonso de Mendoza fue acompañado por un grupo de hombres españoles, quienes al llegar a las tierras, localizaron Laja para fundar allí la ciudad, se juntaron en la Iglesia de Laja, junto a Juan de Vargas, Diego Alemán, Juan de Rivas, Alonso de Zayas, Francisco de Cámara y otros. En memoria de la pacificación, se le dio a la nueva ciudad el nombre de «Nuestra Señora de La Paz». Pero al analizarla esta no presentaba las condiciones necesarias y después de haber erigido la iglesia de Lappara (Laja), el grupo de españoles siguió el camino hasta llegar a un valle que estaba habitado por los indígenas quienes habían llamado Chuquiago Marka hoy conocido como La Paz. Al entrar los conquistadores han debido contemplar la gran cantidad de casas con techo de paja situadas sin orden, haciendo contraste con su color pardo ceniza, contra las chacras de quinua, maíz, papa, oca y papaliza cuidadosamente cultivadas y con los árboles de sauco, kantuta, retama, hediondilla y varios arbustos que bordeaban los sembradíos a la orilla del río Choqueyapu (Chuquiyapu, cementera de oro). Los chuquiagos habitantes del lugar eran laboriosos en alfarería, tejían, hilaban y teñían telas empleando vegetales. Adoraban al Sol, al Illimani y a una guaca llamada Coque guaca (Señor de oro que no mengua); tocaban el pinquillo, el sicu, el tutu, el chiri y la quena.

Alonso Mendoza luego de acatar las órdenes del presidente de la Audiencia de Lima Pedro de la Gasca, se detuvo primero en Laja, que fue el primer escenario donde se redactó una primera acta de fundación de la ciudad de Nuestra Señora de La Paz el 20 de octubre de 1548, sin embargo, junto con sus acompañantes, continuaron el viaje en busca de ese punto de fundación cuando llegaron tres días después (El 23 de octubre de 1548) al valle de Chuquiago, al divisar este lugar quedaron encantados por el paisaje y seducidos al constatar la presencia de riqueza aurífera, en seguida plantaron el Rollo y la Horca. Símbolos del poder de la monarquía española, dando lectura a la segunda y definitiva acta de fundación de la ciudad. Trasladaron luego a los pobladores de Laja para que se asentaran en la nueva región. Un año después, el 14 de noviembre de 1549, Juan Gutiérrez Paniagua fue designado en cabildo, como alarife del diseño de la nueva ciudad, el que debía estar de acuerdo con las normas españolas, con calles que tenían que correr derechas. El trazado de la ciudad en torno a la plaza mayor estaba constituido por no más de tres manzanas. Más alejados se iban a crear los barrios de indios como los de San Pedro, San Sebastián y Santa Bárbara. Los primeros conventos fundados en la ciudad fueron de franciscanos y mercedarios; más tarde llegaron agustinos, jesuitas y dominicos. La mayor parte de la gente se dedicó al comercio, la agricultura y la manufactura.

Así se dio lugar a la fundación de «Nuestra Señora de La Paz» constituyéndose en la tercera ciudad después de Chuquisaca (1538) y Potosí (1545). Su nombre conmemora la restauración de la paz, después de la guerra civil que siguió a la insurrección de Gonzalo Pizarro contra Blasco Núñez de Vela, primer virrey del Perú.

Esta ciudad en un principio era llamada por los indígenas Uturunco y Quirquincha, así como Chuquiago Marka, lo que significaba sembradío de papas. Desde antes de su fundación la ciudad que lleva por nombre hoy en día de La Paz ya se encontraba habitada por los indios Uturunco y Quirquincha.

Pero revisando cuidadosamente la obra «Actas Capitulares de la Ciudad de La Paz» vemos que el 20 de octubre en la localidad de Laja, se nombraron Autoridades y se las posesionaron, no habiéndose realizado ninguna fundación, mientras que el 23 de octubre de 1548, en el valle de Chuquiago, Don Juan de Vargas realizó la ceremonia de Fundación, tal como cita en el documento: «Les pareció a los dichos señores justicias y regidores que no había otra parte donde mejor al presente pudieran residir, hasta entre tanto que se buscase asiento para edificar la dicha ciudad y para ejecutar la justicia pusieron (Símbolos de la Autoridad Real) horca, picota, en este pueblo de Chuquiago, con protestación de mudar al pueblo y ciudad de nuestra señora de La Paz, donde se hallare el sitio que convenga como dicho es y fue acordado así por los dichos señores justicias y regidores, firmaron aquí sus nombres».

«Juan Vargas.- Alonzo de Zayas.- Fernando de Vargas.- Por ante mi.- Francisco de Cámara, Escribano del Cabildo»

De donde vemos documentalmente que: La ciudad de La Paz fue fundada el 23 de octubre de 1548 en el valle de Chuquiago por Don Juan de Vargas, situación que con seguridad enfrentará la Tradición con la Historia; pues se dice, que la Fundación de La Paz, habría sido en la localidad de Laja, lugar de reposo y descanso para aquellos que transitaban entre las localidades de Potosí y Cusco y que días después fue trasladada hacia el Nor Este, a un lugar de clima templado ubicado al borde del altiplano, donde se inician las quebradas y el valle, llamado: CHUKI YAPU MARKA (Poblado del Sembradío del Oro), nombre deformado posteriormente como: CUAQUIABO O CHUQUIAGO, considerado como el centro geográfico, por su ubicación próxima a los centros de producción de distintas zonas climáticas, así como a su clima benigno y especialmente por el oro que el río arrastraba desde las altas laderas.

Así en 1555, el emperador Carlos V envió el escudo de armas con la leyenda que reza: «Los discordes en concordia en paz y amor se juntaron y pueblo de paz fundaron para perpetua memoria». Leyenda que aún perdura en nuestro tiempo.

Tras la guerra federal de 1898-1899, que enfrentó a Liberales (del Norte) y Conservadores (del Sur) La Paz se constituye en la sede de gobierno, en la que los poderes Ejecutivo y Legislativo, realizan sus actividades, convirtiéndose así en sede política de facto en la administración nacional, establecida así el 25 de octubre de 1899, fecha en la que el general José Manuel Pando asume la presidencia de la República.

La Paz sede del gobierno de Bolivia, que hoy cumple 472 años de su fundación, fue en el año 2014 clasificada como una de las nuevas siete ciudades maravillas del mundo, sin embargo y lamentablemente por situaciones políticas no logra alcanzar el desarrollo, ni el sitial que le corresponde, siendo actualmente aparentemente la tercera o cuarta ciudad en el ámbito nacional, lo que motiva a que los paceños trabajemos en beneficio de alcanzar mejores y grandes objetivos.

Bibliografía:
Pdta. Rafael Alvis Flores
Enrique Bachinelo
Actas Capitulares de la Ciudad de La Paz (H. Gabriel Feyles)
(Pizarristas Vs. Almagristas) Guerra Civil en Perú.- Julián Córdova Toro