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viernes, septiembre 17, 2021
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Cambio climático intensifica los desastres naturales

El cambio climático y los fenómenos meteorológicos cada vez más extremos, han provocado un aumento de las catástrofes naturales en los últimos 50 años impactando de forma desproporcionada en los países más pobres, según La Organización Meteorológica Mundial (OMM) y la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR). Según el Atlas de Mortalidad y Pérdidas Económicas por Fenómenos Meteorológicos, Climáticos e Hídricos de los organismos, entre 1970 y 2019, estos peligros naturales representaron el 50% de todos los desastres, el 45% de todas las muertes reportadas y el 74% de todas las pérdidas económicas reportadas. Recordemos que en Bolivia los desastres naturales han ocasionado grandes pérdidas, así como conflictos y tensiones sociales, a raíz de los incendios forestales.

Se registraron más de 11.000 desastres atribuidos a estos peligros en todo el mundo, con algo más de dos millones de muertes y 3,64 billones de dólares en pérdidas. Más del 91% de las muertes se produjeron en países en desarrollo. El informe explica que gracias a la mejora de los sistemas de alerta temprana y de la gestión de catástrofes, el número de muertes se redujo casi tres veces entre 1970 y 2019, pasando de 50.000 en la década de 1970 a menos de 20.000 en la de 2010. De las 10 principales catástrofes, las sequías resultaron ser el peligro más mortífero durante el periodo, causando 650.000 muertes, seguidas de las tormentas, que provocaron 577.232 muertes; las inundaciones, que se cobraron 58.700 vidas; y los fenómenos de temperaturas extremas, en los que murieron 55.736 personas. Mientras tanto, las pérdidas económicas se han multiplicado por siete desde la década de 1970 hasta la de 2010, pasando de una media de 49 millones de dólares a la friolera de 383 millones de dólares diarios en todo el mundo. En Estados Unidos, el huracán Harvey causó daños por valor de 96.900 millones de dólares; María, en el Caribe 69.400 millones; e Irma, en Cabo Verde de 58.200 millones.

El informe advierte que sólo la mitad de los 193 países miembros de la Organización Meteorológica Mundial cuentan con sistemas de alerta de peligros múltiples y que existen graves deficiencias en las redes de observación meteorológica e hidrológica en África, algunas partes de América Latina y en los Estados insulares del Pacífico y el Caribe. Durante el periodo comprendido entre 1970 y 2019, África registró 1695 desastres relacionados con el clima que causaron la pérdida de 731.747 vidas y 5000 millones de dólares en pérdidas económicas. Asia registró 3454 desastres, con 975.622 vidas perdidas y dos billones de dólares en daños económicos.

En América del Sur las 10 principales catástrofes climáticas registradas representaron el 60% de las 34.854 vidas perdidas y el 38% de las pérdidas económicas, que ascendieron a 39.200 millones de dólares. Las inundaciones representaron el 90% de los sucesos de la lista de los 10 primeros desastres por número de muertos y el 41% de la lista de los diez primeros por pérdidas económicas. Las inundaciones fueron responsables del 59% de los desastres, el 77% de las vidas perdidas y el 58% de las pérdidas económicas de la región. Norteamérica, América Central y el Caribe sufrieron 74.839 muertes y pérdidas económicas por valor de 1,7 billones de dólares. Las tormentas fueron responsables del 54% y las inundaciones del 31% de las catástrofes registradas, estando las primeras relacionadas con el 71% de las muertes y las segundas con el 78% de las pérdidas económicas. Estados Unidos representa el 38% de las pérdidas económicas mundiales causadas por los riesgos meteorológicos, climáticos e hidrológicos. En Europa, las 1672 catástrofes registradas se cobraron 159.438 vidas. Las olas de calor extremas de 2003 y 2010 fueron responsables del 80% de todas las muertes, con 127.946 vidas perdidas en los dos eventos.

En el caso de Bolivia, -la Revista Virtual REDESMA, octubre 2011 Vol. 5(2), «Ochenta y cinco años de la historia de desastres en Bolivia» (1920-2005); Salamanca, Quiroga, Zamora- publicó importantes datos sobre los desastres naturales en nuestro país. Detalla que en el siglo XX se registraron las más grandes inundaciones. La inundación de 1947 en Trinidad inundó la plaza y los cuatro manzanos que rodean a la plaza que son los lugares más altos de la ciudad y que mediante apoyo aéreo y barcos tuvieron que evacuar a la gente hasta Cochabamba y lugares posibles. El terremoto en 27 de marzo de 1948 en Sucre que afectó a más de la mitad de la ciudad. Inundaciones como las que se produjeron como consecuencia del fenómeno del Niño (1982-1983), el más fuerte producido en ese siglo, que destrozó barrios enteros en Santa Cruz. Como respuesta, se construyeron nuevos barrios para los damnificados, aproximadamente 3000 familias y que hoy constituyen el Plan 3000 que pugna por ser un municipio. Las sequías que se produjeron en el altiplano en especial en el norte de Potosí y donde la participación del Estado destrozó las estructuras internas que tenían las comunidades, al obligarles a destruir la organización de los ayllus y volverse sindicatos; de lo contrario no recibirían alimentos por parte de la Defensa Civil. REDESMA reporta que se han trabajado con 6.324 registros que se han sido sistematizados a partir de la información publicada en la prensa. Se ha considerado siete tipos de eventos: Inundación, Sequía, Deslizamiento, Derrumbes, Granizo, Epidemia y Conflictos Sociales y de Guerra. Con base a estos registros, las inundaciones son las que predominan 2.448 (38,71%), seguidos por registros de epidemias 1.636 (25,86%). Seguramente con los efectos de la pandemia actual, los registros colocarán en primer lugar a las epidemias.

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