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martes, agosto 3, 2021
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Como en los tiempos del medioevo

Claro que podría ser de orden privado si los padres hubieran accionado el Código Niño Niña Adolescente para que se investigue el caso.

Al no haberlo hecho, y por la investidura del denunciado, cambia la figura radicalmente convirtiéndose en delito de orden público perseguible de oficio por el ministerio público, así determina la Constitución Política del Estado, el Código Penal y legislación internacional que defiende los derechos humanos, en contra del abuso y acoso sexual, tráfico de influencias en razón del cargo que se ostenta, en el caso de jerarquía pública, de la trata de personas y otras acciones que no solo rayan en la inconducta sino que son amorales delitos.

El periodista español Alejandro Entrambasaguas, por su investigación sobre las actuaciones del exministro de gobierno del MAS Carlos Romero Bonifaz, generó que tanto el ministerio público como un juez cautelar, tengan presente sus informaciones, cobró relevancia.

A la fecha el mismo periodista, que a nivel internacional cuenta con apoyo al género de investigación que sustenta para dar a conocer en forma pública sobre lo investigado a personas que están en el escaparate (vitrina) público, que son servidores públicos, ha calado profundo en el sentimiento humano, porque para nadie es imaginable, aceptable, que una niña de 14, o jovenzuela de 19 años «se enamore» de una persona bastante mayor porque sí, queda entendido, por las características de la investigación, fue acosada, se la ofuscó con obsequios, pasajes vía aérea para movilizarse y conocer lugares como la ciudad de México, o Buenos Aires, República Argentina, por pura casualidad donde se había asilado y luego indicó que es refugiado, el ahora expresidente Evo Morales Ayma. Este ciudadano tiene todo el derecho de dar a conocer su verdadera historia de los hechos, explicar sobre las fotografías y selfis tomadas por la niña adolescente que se encontró en su celular. Desmentirla si acaso quisiera, pero que pruebe en forma irrefutable que no hubo manipulación, tráfico de influencias como mandatario, queda en duda y como asevera el periodista español, el solo investigó y contrastó con las personas sujetas a investigación judicial para dar a conocer la parte y contraparte de la información, debidamente comprobada con documentación fehaciente procedente de esferas oficiales del gobierno de Bolivia.

La misiva dirigida vía digital a la Defensoría del Pueblo por la menor afectada, o por quien se lo hubiera redactado, compromete más a la niña y al expresidente, por querer aclarar, el escribidor o escribidora de Noemi, echó más gasolina al fuego. Existe una relación sui generis, entre la ahora adolescente y el denunciado.

La vindicta pública se va inclinando a favor de las informaciones de Entrambasaguas, no tanto por la denuncia de pedofilia, sino porque tuvo acceso a documentación oficial y de informativas prestadas por ante la Felcc tanto por la menor precitada como por su hermana Gladis, que dio a conocer.

No deseamos particularizar el caso menos propiciar eufemismos, sino que es momento que el Ministerio público y los operadores de justicia, en Bolivia, citen al denunciado, lo convoquen a que preste su informativa.

Si se quiere medir con la misma vara que este midió a los opositores a su régimen, cuando afirmó «que solo los delincuentes confesos se asilan o escapan a otras latitudes, porque son culpables y merecen las penas máximas de presidio», tienen la palabra quienes así lo deseen.

En las redes sociales circulan declaraciones públicas del exmandatario sobre temas relacionados con «inconductas» cuando se es servidor público.

No hay dónde perderse, por más que diputadas, diputados, senadoras, senadores, de su partido aleguen que es un «tema que atinge a lo personal-privado» sabiendo que es de concomitancias políticas públicas por la investidura que representó el ahora denunciado.

Viene al caso el refrán «no hay que escupir hacia arriba porque lo que baja puede enlodar «.

Por el bien de la democracia, por la liberación del culto a la persona, por la repulsa a quienes se sirven del poder político que ejercen el cargo a nombre del voto, es necesario se sepa la verdad, a breve plazo, de lo contrario puede surgir otras denuncias que afecten a las arcas del Tesoro General de la Nación.

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