Detrás de las historias de «Modelos de mujer», la premiada pieza publicitaria dirigida por Julio Barragán

Las seis historias de Modelos de mujer, la pieza publicitaria que acaba de ser galardonada en el festival El Ojo de Iberoamérica, reflejan la diversidad del país y el talento de Julio E. Barragán D., un Director de Cine Publicitario paceño de 38 años que el 2018 hizo historia al obtener este premio, la primera vez para un realizador boliviano y este año se consolida con un segundo galardón como Mejor Realizador de Bolivia de este prestigioso festival.

A esos atributos se suma la pasión. El joven director recuerda que trabajó hasta en el montaje del producto audiovisual, incluso, durante la Nochebuena de 2019. «En todas las piezas, por más grandes que sean uno siempre quiere más tiempo y recursos, pero siempre hay que lograr lo mejor con las limitaciones que se tienen», comenta poco después de valorar al equipo que hizo posible esta destacada producción.

Julio se sintió cautivado por el guión que, precisamente, mostraba la faceta exitosa de una reconocida atleta, los logros de una diseñadora de trajes típicos de talla mundial, la inteligencia de una joven ganadora que sueña con el espacio, el aporte a la alta costura de una carismática profesional, así como el tesón de la escaladora que ahora mira al Everest.

“En realidad, era muy importante conocerlas y representarlas como son. No quería que sean actrices; no quería que hagan algo fuera de lugar y creo que eso es súper importante para esta pieza, para darle el corazón y el alma de lo que son esas mujeres exitosas”, asegura el realizador 

Modelos de Mujer es una producción de un minuto y cuarenta segundos, encargada por la Cervecería Boliviana Nacional (CBN) a la agencia Ogilvy. La producción estuvo a cargo de Mákina Films y fue el resultado de la idea creativa de Henry Medina. 

El concepto con el que se construye la historia de éxito de estas seis mujeres tiene que ver con una potente idea. “Se trata de cambiar esas preconcepciones de la modelo que antes era la del calendario de cerveza para los talleres mecánicos por modelos de seres humanos y ejemplos a seguir”, comenta el director de la pieza.

HISTORIAS

Karen Torrez, la campeona bolivariana de natación (2017), sale de los vestidores y se sumerge en la piscina donde batió el récord que le dio varias alegrías al país. La imagen destaca la fuerza de la atleta y sus logros.

La pieza continúa con los colores de Mónica Siles, destacada diseñadora de moda típica, quien ha saltado a la escena mundial por mostrar, con exquisita calidad, prendas de la cultura de Bolivia.

La juventud y la capacidad de Alina Santander, del equipo ganador Rover Challege de la NASA, es la siguiente historia del audiovisual que reivindica la capacidad de la mujer boliviana; luchadora y capaz de llegar al espacio. 

En el plano artístico, la pieza muestra a Gabriela Flores, ganadora Cartier Women’s iniciative Awards, donde mostró su capacidad transformadora de la naturaleza. Una emprendedora creativa, amante de la madera.

A Liliana Castellanos, la diseñadora boliviana presente con sus creaciones en Nueva York, Los Ángeles, Washington y Miami, se la muestra cuando recibe los aplausos tras un desfile en el que se exhibieron sus diseños. La expresión de esta mujer, icono de la alta costura mundial, se resume cuando ella hace un puño como señal de lucha. 

Y a más de 5.000 metros sobre el nivel del mar, Alicia Quispe rompe el hielo en las alturas del Huayna Potosí, el nevado que custodia las ciudades de La Paz y El Alto. La pieza audiovisual cierra con la sonrisa de esta valerosa mujer, quien ha vencido muchos obstáculos para llegar a la cima. Además, ella tiene en la mira la cumbre más alta del planeta, el Everest. 

EL EQUIPO

La producción del audiovisual demandó diversas locaciones. El rodaje se hizo en Santa Cruz, La Paz y en las alturas del Huayna Potosí. «La posibilidad de juntarnos a debatir y lanzar ideas es para mí un proceso clave. Tener la posibilidad de hacerlo es genial. La discusión muestra el compromiso de todos para hacer la mejor pieza posible y la pasión de equipo». El trabajo trajo consigo muchas sesiones de debate y productivas discusiones junto al equipo de Ogilvy Bolivia y Pedro Pablo Escobar, el CEO de Mákina Films.

“Fue un lindo proyecto, con muchos retos. Escalar, ir de un lado a otro. Fue fantástico el apoyo de la agencia, el apoyo de Mákina (…). Este fue un trabajo en equipo, porque si bien a mí me tocó dirigir es un montón de gente que está involucrada, cada uno comprometido”, asegura Barragán.

Y fue básicamente la cohesión de la agencia Ogilvy, Mákina Films y el director lo que permitió que el galardón de El Ojo de Iberoamérica llegase por segunda vez. Un premio, cuya reputación es de alcance internacional, ha generado un mayor compromiso en Barragán y su equipo. “Es un proceso colaborativo y no puedo dejar de agradecer a mi Director de Fotografía Sebastián Fernández y el aporte de José Antonio Bernedo de Sounder Studios. Así como agradezco a cada integrante del equipo que es parte clave para la pieza y, por supuesto, para el premio”.

“Hay que borrar esa idea de que no se puede; siempre se puede”, asegura luego de recordar que desde que se fijaron las bases administrativas, que incluyó el acuerdo con la CBN, se tomaron unas tres semanas para resolver y entregar el audiovisual que al finalizar este 2020 fue premiado.

“Esto que uno hace es guiado por la pasión y el esfuerzo. Es el resultado de un trabajo de muchísimos años, de muchísimo tiempo; de muchísimas noches sin dormir, pero de un gusto increíble, sin ninguna queja y, aparte, es una motivación para seguir trabajando”, remarcó el director.

De hecho, Barragán dedicó un emotivo agradecimiento a todas las personas que trabajaron con él, precisamente, en la construcción de esta pieza premiada. Pasión, optimismo y trabajo en equipo son parte de los sentimientos que afloran al término de este año.

“Es un premio compartido a un trabajo en equipo y esto es como te empuja a hacer más, como te pone la vara alta y es emocionante tener esa presión y esa motivación”, asegura con emoción.

EL DIRECTOR

Graduado en Ciencias de la Comunicación Social de la Universidad Católica Boliviana (UCB), Julio Barragán ya había comenzado a los 18 años en el mundo de la producción audiovisual y estuvo en todos los procesos de producción.

“Comencé desde el principio, desde abajo, con mucha gente que me ayudó; muchos grandes directores, grandes personas con las que me fui formando y creciendo poco a poco. Fui ocho años asistente de dirección y en 2010 me fui a Santiago de Chile a hacer un pos-título en la U de Chile y ahí me lancé a dirigir”, recuerda.

Su inclinación por la publicidad viene de siempre y ya lleva más de 20 años de rodar, coordinar, editar y dirigir; viajar en busca de locaciones y colores reales. De ese tiempo, 12 años trabaja con Mákina Films y nueve años como director. 

“Uno no deja de aprender nunca en este trabajo, pues se trata de solidificar un poco el estilo, solidificar el nombre (…). Me siento de 20 años con la emoción de seguir haciendo, de seguir creciendo, ahora con mucha más experiencia, pero con mucho más por hacer y por aprender. Con las ganas intactas”.