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viernes, mayo 24, 2024
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Día Internacional contra el Bullying

El 2 de mayo se celebra el Día Internacional contra el Bullying o el Acoso Escolar, con el objetivo de concienciar sobre el riesgo en los niños y jóvenes a nivel mundial, así como buscar los mecanismos para evitar este mal, que hoy, se ha convertido en un terrible peligro para la población infantil y juvenil. En Bolivia, los casos de violencia afectan a 5 de cada 10 estudiantes en primaria y a 6 de cada 10 estudiantes en secundaria. La violencia escolar afecta por igual a mujeres y varones, sin embargo, en el caso de las mujeres esa situación las afecta más a medida que van creciendo. El Día contra el Bullying fue establecido por asociaciones de padres y diversas organizaciones no gubernamentales para concienciar sobre los riesgos del acoso escolar y los métodos para evitar la violencia en los centros escolares, y para establecer un protocolo de actuación ante casos de este tipo.

El pasado año, debido a varios casos de acoso escolar se comenzó a trabajar en los colegios para evitar bullying que es un problema latente en el país y a pesar de los avances en las normas de prevención, es difícil su erradicación. De acuerdo con datos del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) Bolivia, cuatro de cada diez estudiantes sufren acoso escolar. Informes de medios de comunicación explican que ya sea con apodos o insultos por un aspecto físico, color de piel o algún grado de discapacidad, este tipo de acosos atentan con el pasar del tiempo en la integridad psicológica y emocional de la niñez y adolescencia. Las víctimas, por temor a represalias, callan, ocasionando secuelas que pueden afectar en su vida. No existen datos actualizados, sin embargo, Unicef, en un informe de 2022, reveló que el 40% de los abusos se dan en lugares donde no hay profesores, como corredores y baños de los Recintos escolares.

La violencia escolar es una forma de agresión física, psicológica o verbal que se produce en el entorno escolar, y es especialmente común entre jóvenes y adolescentes. Se manifiesta a través de un comportamiento dañino intencional y recurrente hacia un compañero o compañera, generalmente demostrando abuso de poder. Es importante destacar que la violencia escolar no se limita únicamente al bullying, ya que también puede manifestarse en forma de vandalismo o tensión. Además, este problema no se limita al entorno escolar, ya que el abuso de poder puede continuar fuera del aula, a través de dispositivos móviles u ordenadores, lo que conocemos como ciberacoso. Además del acoso entre estudiantes, también existe la violencia ejercida por adultos hacia niños, niñas y adolescentes dentro de las instituciones educativas. Esta violencia se caracteriza por el abuso de poder y se manifiesta principalmente en forma de violencia física y psicológica. Lamentablemente, las redes sociales, tan utilizadas por niños y jóvenes, también son utilizadas para el acoso.

Aunque siempre ha existido el maltrato y las agresiones entre la población infantil y los jóvenes, en los últimos años este problema se ha agravado, trayendo como resultado, lamentables consecuencias que pueden marcar para siempre la vida no sólo del afectado sino de su núcleo familiar señala el portal digital diaonternacionalde.com en su informe sobre el bullying. Explica que se sabe que cuando un niño o adolescente es agredido de manera verbal o física comienza a mostrar una serie de comportamientos bastantes característicos como un bajo rendimiento escolar, síntomas de depresión, baja autoestima y en el peor de los casos, el deseo de atentar contra su vida. De acuerdo a estudios realizados por UNICEF, un alto porcentaje de los niños en todo el mundo sufre de acoso escolar. Uno de cada tres, es víctima de este mal social.

Acabar con el bullying es una tarea que nos compete a todos. Para muchos padres, esta forma de acoso, es visto como «cosas de niños», sin embargo, el problema va más allá y requiere mayor compromiso y la participación de todos los entes involucrados. Se cree erróneamente que cuando un niño es víctima de maltrato, esto lo hará más fuerte, pudiendo enfrentar circunstancias más difíciles en su vida adulta y nada más alejado de la realidad. Estos niños y jóvenes, una vez que crecen, son personas inseguras, a las que les costará poder tener una vida sana para relacionarse con otras personas, ya sea en el trabajo o a la hora de formar una familia. Esto se debe, a que para ellos la violencia forma parte natural del comportamiento humano y atraerán a sus vidas personas maltratadoras, que los mantendrán de forma permanente en un círculo vicioso, ya que repetirán esas mismas conductas.

En la actualidad, el ciberacoso está a la orden del día. Se puede ver con preocupación como la tasa de suicido aumenta de manera vertiginosa en muchos países y sin que los padres y la sociedad pueda hacer nada al respecto. Sin embargo, nunca es tarde para empezar a tomar medidas que alerten a los padres cuándo sus hijos están siendo víctimas de acoso escolar. Algunas medidas urgentes son bloquear y eliminar contactos que envíen mensajes de acoso en las redes sociales. Denunciar a la persona que esté realizando bullying. Hablar con los padres, familiares o personas mayores sobre el acoso, para que estén al tanto y puedan denunciar el acoso. Es importante guardar evidencias del acoso, como fotos, videos o textos, que puedan servir para denunciar al agresor. Alejarse por un tiempo de las redes sociales, resulta una salida, dejando de lado la Internet o cualquier herramienta tecnológica donde puedan acceder otras personas.

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