Duda razonable o suspicacia de Eva Copa

«Los ministros de la Presidenta Añez deben presentar prueba que se contagiaron con el coronavirus y certificación médica, porque es necesario que la población sepa los motivos de su ausencia en el Órgano Ejecutivo», afirmó la presidenta del senado, Eva Copa, a tiempo de indicar que ella «presentará justificado de su dolencia, afección, por el Covid» pese a que se alimenta bien, consume naranjas y aspira eucalipto.

La pandemia del COVID-19 sigue proclive a tener consecuencias muy graves para los habitantes del orbe y en particular para Bolivia.

Llega al extremo, pero concebible, el que se haya ingresado a la fase de duda razonable ante la ausencia de ministros de Estado y de la Presidenta, como efecto sanitario que puede ocurrir a todo ser viviente, cual afirman galenos de epidemiologia que están afligidos por las consecuencias que significa la pandemia para colegas que perdieron la vida, en el Beni, y en otras regiones, así como de contagio de enfermeras, policías y militares.

Considerar que alguien -con responsabilidad de la administración de la cosa pública y en circunstancias en que la población boliviana requiere de decisiones gubernamentales- se diga contagiado sin estarlo, sería lamentable, de ser cierto puede ir en contra de quien o quienes desearían el mal para otros.

En criterio de estudiosos de sociología, y aplicando lo que Nicolás Maquiavelo señala, respecto a que «el fin justifica los medios», algunos políticos se muestran inquietos, desesperados, por ocupar sitiales del Poder total, que posiblemente no sea el caso de la presidenta del senado, que mal asesorada por algunos de sus mentores considerarían que es el momento que la presidenta Añez se muestre enferma, para que ella, que se dice estar afectada por el virus, la supla y luego ser obediente a dictados de quien teje, desde el exterior, la madeja del ovillo.

Consideramos que nadie está en desacuerdo, que por tratarse de dignatarios de Estado que tienen que decidir políticas de salud pública para luchar contra la pandemia, se dé curso al pedido de la señora Eva Copa pero también ella debe asumir su responsabilidad como presidenta del senado y por su propio bien, salud y la de todos, dar curso a las cooperaciones y créditos de organismos internacionales para atender a los bolivianos que están sumidos en la desgracia y sus familiares en la desesperación porque los hospitales y centros de atención para tratamiento de contagiados por el COVID-19, no cuentan con insumos necesarios menos con aspiradores que se requiere para combatir el mal.

Si la señora Copa pide que otros seres humanos exhiban certificación de atención medica sobre el tema, y dice estar aislada para no contagiarse o contagiar, bueno será, sin ánimo de ofender, que se presente al lugar de sus funciones para dirigir, como presidenta, el senado y actuar en consecuencia con lo que manifiesta.

Se ha llegado a suspicacias, que ponen al descubierto, no hay duda razonable.