El Ing. Villegas debería ser elegido Presidente del TSE

Dr. Carlos Crespo García

El gobierno de transición debe entender que la juventud boliviana se reveló contra el gobernante autócrata y sus cómplices militantes inmersos en delitos, corrupción, narcotráfico, desprecio a la Constitución Política del Estado.

Los «Notables delincuentes» Antonio Costas Sitic, María Luisa Choque y otros integrantes el TSE, deben ser sentenciados a 20 años de condena por haber provocado múltiples víctimas, terrorismo, violencia, muerte de personas, cientos de heridos, en Bolivia, acaecido a posteriori del conteo de votos del 20 de octubre de 2019, por el fraude electoral más escandaloso de la historia de la República y del Estado de Bolivia, como aseveraron dirigentes de la UMSA

Se tiene que conformar un TSE con profesionales idóneos, honestos, probos.

No se debe acudir a «la pésima experiencia de anteriores integrantes de la Corte Nacional Electoral o del TSE, de políticos tenebrosos del pasado que se aplazaron y quieren aprovecharse de la rebelión liberadora, sacrificada, de la juventud boliviana, reprimida por las huestes de los exgobernantes»

No es difícil proceder a la administración de nuevas elecciones, lo importante es contratar a nuevas empresas con tecnología moderna para todo el proceso eleccionario. Lo logístico, la forma y admisión de nuevos electores que al 22 de enero cumplirán 18 años, no es difícil, para ello se requiere de estadísticos, que mediante sistema depuren fallecidos, dobles identidades, duplicidad de cédulas de identidad.

Nunca más «Notables delincuentes», el solo aplicar una semántica y léxico fuera de concepto legal, demuestra que los menos indicados pretenden que sus «superiores talentosos, notables», ocupen el TSE. Cuando lo correcto es que los nuevos integrantes del TSE estén apegados a lo que la Constitución Política, las leyes, mandan. Nadie es mejor que otro, la diferencia es que los idóneos tengan oportunidades para que como servidores públicos pongan sus conocimientos, su honestidad, principios y valores, al servicio del bien común.