6 C
La Paz
viernes, mayo 14, 2021
InicioOpiniónEditorial¿Es sostenible la deuda externa nacional?

¿Es sostenible la deuda externa nacional?

La capacidad crediticia de nuestro país se ha deteriorado considerablemente al haberse reducido la generación de ingresos debido a la baja productividad, la disminución de precios del gas, el agotamiento de los yacimientos de hidrocarburos, y el excesivo gasto público, entre otros factores como el despilfarro del patrimonio nacional durante 14 años. Atribuir esta situación al desgobierno de la transición es algo inaceptable e irresponsable, porque el MAS dejó al país en 2019 con altos déficit, agotamiento de las reservas internacionales. Corrupción, impunidad y para colmo de males con una alarmante baja en los rendimientos de YPFB.

Asimismo, el régimen del MAS generó las deudas públicas externa e interna más altas de la historia económica de Bolivia, pese a haber manejado los más altos ingresos generados por el gas y los altos precios internacionales, que permitieron a nuestro país aumentar las RIN hasta llegar a los 16 mil millones de dólares. La Fundación Jubileo efectuó un análisis de situación relacionado la actual coyuntura al constante deterioro del déficit fiscal, el insostenible endeudamiento y por el hecho de que el gobierno prefiere gastar más de lo que recibe por concepto de tributos e ingresos por exportaciones.

Sostiene que el verdadero efecto del coronavirus se vio en la elaboración del Presupuesto 2021, registrando una caída notable de los ingresos, principalmente los provenientes del rubro de impuestos que cayeron de 50.417 millones bolivianos en 2020 a 38.716 millones para este año, mientras que el IDH aportará 9.850 millones. La deuda pública total asciende a 22 mil 528 millones de dólares, hecho que considera como indicio de insostenibilidad. 10.356 millones de dólares corresponden a la deuda interna y 12.172 millones de dólares a la deuda externa. Concluye en que la deuda pública total supera el 50% del PIB ($us 41.437 millones). «Es una señal de la tendencia de insostenibilidad de las finanzas públicas y del endeudamiento», señala la Fundación, que además observa un déficit fiscal que llega al 9 por ciento.

Nuestro país muchas veces ha tenido que acudir a préstamos de organismos internacionales o a la ayuda de países amigos para solventar gastos del país debido a la falta de recursos, que obligaron en el pasado inclusive a mantener crónicos déficits públicos. La insolvencia casi siempre se originaba en la dependencia de las materias primas cuyos precios siempre han sido manejados por intereses trasnacionales, pero esta situación cambió en lo que va del presente siglo debido al alza de las cotizaciones del petróleo, gas natural y de los minerales así como de varios otros rubros, entre ellos la soya, situación que permitió a Bolivia, por primera vez en su historial económico, tener ingresos por encima de todas las expectativas. El gobierno del Movimiento Al Socialismo se benefició con estos ingresos, manejando una cifra récord que algunos estiman en 70 mil millones de dólares y otros creen que es aún mucho más debido al alza de los impuestos internos. Los altos ingresos se originaron en el alza de las cotizaciones internacionales de las materias primas y en el aumento de impuestos y regalías determinados en 2004, cuando el antiguo parlamento elevó las regalías de los hidrocarburos hasta un 51%.

Lo único que hizo el MAS es hacer propaganda sobre una supuesta nacionalización que no nacionalizó nada, y que solamente representó la compra de acciones y la derivación de asumir responsabilidades que antes no existían sobre los costos de exploración. Los resultados de estas determinaciones se están evaluando y es probable que demuestren que lejos de incrementar los ingresos, se produjo una merma. Pero de todas maneras hubo suficientes ingresos para dejar de apelar a la deuda externa ya que se logró más bien un superávit tanto comercial como de producción. Gracias a una gestión iniciada antes de la llegada del MAS al poder, se consiguió rebajar la deuda externa. El MAS recibió la economía nacional con una deuda de cuatro mil 942 millones de dólares y compromisos de condonación, que se consolidaron en 2007 con lo que la deuda a organismos internacionales y a países se redujo a dos mil 208 millones de dólares.

Desgraciadamente, la mala administración, la corrupción, el desvío y malversación de fondos, así como inversiones defectuosas en proyectos fallidos, derivaron en el descontrol y en déficits continuos durante los últimos años. Como consecuencia, cuando fugaron los altos dirigentes del MAS, dejaron la administración del Estado con la deuda externa más alta de la historia y los ingresos por los suelos. Hoy el gobierno echa la culpa de todo al gobierno de transición, que evidentemente fue irresponsable en el corto tiempo que manejó al país, pero el daño irreparable viene del régimen del MAS que manejó la economía por más de 13 años continuos.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

MÁS LEÍDAS

- Publicidad -