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sábado, junio 25, 2022
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Extracción Directa de Litio

La próxima semana se conocerá el resultado de la evaluación de propuestas para la Extracción Directa de Litio (EDL) en los salares de Uyuni, Pastos Grandes (Potosí) y Coipasa en Oruro. De acuerdo a informes de prensa, el ministro de Hidrocarburos y Energías, Franklin Molina informó que seis de las ocho empresas que realizaron pruebas piloto (EDL) clasificaron para la evaluación final, lo que les permitirá negociar con Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) los términos de los contratos dirigidos a la industrialización del litio. Hasta ahora se ha invertido más de 700 millones de dólares en el desarrollo del proyecto, de acuerdo con un estudio de la Fundación Solón, realizado por el investigador José Carlos Solón, quien analizó las dificultades que tendría YLB para amortizar la deuda y honrar los intereses, con los ingresos actuales.

Pero el ministro Molina considera que con el sistema de extracción directa, cuando se comience a producir se podrá lograr altos ingresos ya que en este momento la cotización de la tonelada de litio está en 60 mil dólares. (Una tonelada de litio costaba 4.450 dólares (4.202 euros) en el año 2012, en 2022 ha pasado a los 78.032 dólares (73.696 euros). Son seis las empresas inicialmente clasificadas, y que cumplieron con todos los requisitos. Molina explicó que las empresas proponentes realizaron pruebas con salmueras de los salares de Uyuni, Pastos Grandes (Potosí) y Coipasa (Oruro). Los resultados son alentadores porque demostraron un rendimiento de recuperación de litio por encima del 80 por ciento, que era el requisito mínimo e inclusive algunas superaron el 90 por ciento. También dijo que se ha exigido como requisito imprescindible es que la tecnología que se utilice sea amigable con la naturaleza.

Evidentemente los anuncios son alentadores y ojalá que esta vez se hagan realidad, y no ocurra lo que pasó con el anterior gobierno del MAS. Recordemos que el ex presidente Evo Morales anunció en 2018 que la planta industrial de cloruro de potasio, emplazada en el Salar de Uyuni, seria inaugurada el 30 de septiembre de ese año, y que producirá más de 350.000 toneladas. Ese gobierno decía que la planta de cloruro de potasio era la base del proyecto para convertir al país en uno de los principales productores mundiales de litio, según un informe de la Agencia Boliviana de Información (ABI). También se anunciaba la producción de baterías de litio y eligió a la firma alemana AC Systems, como socia para la industrialización del litio boliviano, debía instalar la planta de fabricación de baterías que se exportarían a Europa, principalmente al sector automotriz. Se firmó un contrato con una empresa alemana. ¿Dónde está la producción? Recordemos también que uno de los primeros proyectos anunciados por ese gobierno fue la producción de litio, hace 15 años atrás, comenzando con las empíricas posas que se efectuaron con la supuesta “tecnología propia”. Luego alguien los convenció de que era necesaria la tecnología de punta que solamente está disponible después de contratos de seguridad con empresas calificadas. El país ha perdido mucho tiempo divagando y conversando con por los menos media docena de países a los que se les ofreció la posibilidad de firmar contratos. Las oportunidades perdidas rara vez se las recupera. El rezago en el proyecto del litio ha ocasionado que otros países productores se adelanten copando mercados y aumentando su producción. Hoy los requerimientos son mayores, ya que el litio se emplea en diversos productos de alta tecnología, pero también la oferta ha crecido.

En todo este tiempo perdido, Chile y Argentina avanzan aceleradamente en la producción de litio y se han convertido en los principales proveedores de los mercados selectivos que existen. Bolivia, que posee los depósitos de litio más grandes del planeta, continúa en el camino, como ya ha ocurrido con otros proyectos que mostraron los deficientes métodos escogidos, como los contratos para la explotación de hierro en El Mutún, que terminaron en una mini acería que sigue en proyecto. De todas maneras, las gestiones que ahora realiza el gobierno de Luis Arce, son alentadoras, y conllevan un mensaje de optimismo y esperanza porque se corrijan los errores y se avance en uno de los proyectos más ambiciosos de Bolivia, como es la industrialización del litio.

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