¿Flexibilizar la cuarentena?

El gobierno determinó la ampliación de la cuarentena por 15 días más, abrió la posibilidad de una flexibilización de la medida por regiones, de acuerdo a la forma como se avance en la contención de la epidemia. Asimismo, se anunció la aplicación de varias medias económicas para aliviar la situación de gente de escasos recursos y de la empresa privada. La presidente Jeanine Áñez explicó que por recomendación del comité científico que la asesora, «la cuarentena continúa hasta el 30 de abril, sin embargo, en siete días, a partir de mañana, se evaluará si es posible flexibilizar y abrir un poco la cuarentena en determinados lugares del país y determinados sectores de la economía».

El gobierno también anunció un nuevo paquete económico consistente en un Bono Universal de 500 bolivianos para quienes no reciban ningún salario ni estén beneficiados por el Bono Familia o la Renta Dignidad; un plan de apoyo al sector privado para el pago de salarios, créditos blandos para pagar sueldos de hasta dos meses por trabajador, y un plan de fomento al empleo dirigido a las medianas y pequeñas empresas.

El denominado «Plan Empleo» busca que las empresas micro, pequeñas y medianas salgan adelante en los sectores de servicios, producción y comercio. Para este programa de fomento a las MYPES se dispuso un fondo inicial de 1.500 millones de bolivianos destinados a mantener el funcionamiento y operaciones a los emprendimientos. Estos créditos serán concedidos a cinco años plazo con un año de gracia.

Con los anteriores beneficios sociales anunciados por el gobierno y la vigencia de los otros bonos que el Estado concede desde años anteriores, es cada vez mayor la responsabilidad económica que debe asumir el Tesoro General de la Nación. Pero el Gobierno considera que está en capacidad de asumir estas responsabilidades. Por lo menos eso se desprende de las expresiones de la presidente Áñez, quien sostuvo que el gobierno garantiza la estabilidad económica del país, pese a la crisis que se atraviesa. A su vez, el ministro de Economía José Luis Parada, explicó que se destinarán bolivianos tres mil quinientos millones para el pago de los diferentes beneficios a la población de menos ingresos y resaltó que las diferentes medidas apoyan a unos 11 millones de ciudadanos.

En cuando a las medidas para controlar la expansión del coronavirus, continúa la preocupación por la falta de medios en los centros hospitalarios que siguen reclamando la dotación de equipos necesarios para protección del personal y para las pruebas de coronavirus. No se pueden ignorar, además, los informes que dan cuenta que la tasa de mortalidad por COVID-19 en Bolivia es de 8.18%, una de las más altas de Suramérica; la tasa de recuperación es la más baja (0.61%) y no alcanza ni a uno de cada 100 pacientes. La tasa de recuperación expresa la cantidad de personas, por cada 100 contagiados, que superan la enfermedad. En el país hay dos recuperados de un total de casi 400 casos confirmados. A esta situación se suman las deficiencias de coordinación. El Gobierno anunció que «intervendrá» el Servicio Departamental de Salud (Sedes) La Paz debido a que acumuló una serie de denuncias como la falta de atención e incumplimiento de los protocolos contra la contención de los brotes de coronavirus, además de que no trabaja en equipo con autoridades del gobierno central.

El ministro de Obras Públicas, Iván Arias, dijo que se habló con el gobernador Félix Patzi, pero parece que los mandos medios «no quieren que se los toque». El nuevo director del Sedes La Paz, Freddy Valle, reconoció casos de descoordinación.

La realidad de la epidemia en el país debe ser analizada y evaluada responsablemente de manera que una flexibilización de la cuarentena responda a un efectivo registro, verificación y contención del coronavirus, y no solamente al interés económico de algunos sectores.

Los riesgos para un descontrol son muchos por las deficiencias que se observan tanto en el sistema de salud -atribuible al exgobierno del ex presidente Morales que en lugar de hacer construir hospitales e incrementar el presupuesto para el sector salud lo despilfarró haciendo construir pequeñas canchitas, que en la cuarentena están como elefantes azules- como en el cumplimiento de las recomendaciones, que muchos ciudadanos no la acatan y algunas autoridades la descontrolan.