Gobierno dedica el 2020 a luchar contra la violencia hacia las mujeres y niños

El Gobierno interino declaró que el 2020 será el Año de la Lucha contra el Feminicidio y el Infanticidio en el país, ante cifras preocupantes como las 117 mujeres víctimas de la violencia machista en 2019 y las 12 registradas en lo que va del año.

Guerra frontal a los feminicidios

«Hoy le declaramos una guerra frontal a la violencia, a los abusos y sobre todo a la indiferencia, convocando a las instituciones del Estado, a la organización social, familias bolivianas para que aportemos a una construcción de una sociedad equitativa», sostuvo la presidenta interina, Jeanine Áñez, en un acto en La Paz.

La declaración implicará que los ministerios aprueben políticas nacionales prioritarias para adoptar medidas concretas contra la violencia hacia las mujeres y niños en el país, explicó Áñez.

Además, indicó que se realizará seguimiento continuo para que se instalen juzgados especializados que brinden atención a las víctimas y se incrementarán los recursos destinados.

El Ministerio de Justicia tiene la instrucción de «viabilizar la declaratoria de alerta» para actuar en contra de la revictimización, las demoras de la Justicia y la corrupción, señaló.

Ese mismo ministerio deberá realizar un monitoreo continuo para verificar que el órgano Judicial y el Ministerio Público resuelvan al menos el 80 por ciento de los casos de feminicidio en el país y que la atención de estos sucesos sea «una tarea prioritaria».

Doce feminicidios en doce días

Áñez recordó que el año pasado terminó con 117 feminicidios, de los cuales solo 22 tienen una sentencia condenatoria, datos que reflejan «la ineficiencia del sistema judicial».

En los primeros doce días del 2020 se ha registrado igual número de feminicidios, cifras que para la presidenta boliviana son «de terror» pues se trata de «una vida truncada violentamente cada día».

«Pero eso no es todo, se ha registrado 683 denuncias de violencia y 168 casos de violación», detalló la gobernante.

Según Áñez, probablemente la falla más grande es el sistema de justicia en el país e indicó que no debería existir impunidad en estos casos.

«Las mujeres somos la mitad de Bolivia, históricamente hemos conquistado nuestros derechos con heroísmo y es inconcebible que, a pesar de las leyes y los avances en la paridad de género, hoy nos estén matando por el solo hecho de ser mujeres», recalcó Áñez.

Enfatizó que el trabajo se enmarcará en acciones concretas en la prevención, atención y seguimiento de los casos, además de incluir la temática en las escuelas.

La presidenta aseguró que el Gobierno interino quiere ayudar a las víctimas de violencia y está decidido a «cuidarlas y proteger a sus familias» para no llorar más muertes de mujeres.

«Están en frente de una mujer, de una madre, y siente el dolor que ustedes sienten, a todas esas familias que han sufrido por casos de feminicidio e infanticidio, nuestro Gobierno tiene un compromiso y le vamos a poner mucho esfuerzo», remarcó Áñez.

La presidenta habló con la voz entrecortada y también lloró al escuchar los relatos de familiares de algunas víctimas presentes en el acto en el Palacio Quemado.

El diagnóstico

El ministro de Justicia, Álvaro Coimbra, indicó que se realizará un diagnóstico sobre la carga procesal y en base a esto se designará juzgados especiales.

Coimbra sostuvo que se realizarán auditorías jurídicas a los procesos que han quedado impunes para retomarlos y hacer el seguimiento.

ONU Mujeres expresó la semana pasada su «profunda preocupación» ante la «escalada» de feminicidios en los primeros días de este año.

Bolivia tiene en vigor desde 2013 una ley que protege a las mujeres de todo tipo de violencia y castiga el feminicidio con 30 años de prisión, la pena máxima de la legislación boliviana.

No obstante, las organizaciones feministas han reclamado varias veces que esa norma no se aplica plenamente por falta de presupuesto y personal capacitado para atender estos casos, entre otros.

El Salvador, Honduras y Bolivia son las tres naciones de América Latina con mayor proporción de homicidios por cuestiones de género, con tasas de 6,8, 5,1 y 2,3 mujeres fallecidas por cada 100.000, respectivamente, según la Cepal.