Inseguridad

El llamado a la resistencia que efectuó Evo Morales en su renuncia, sumado a la ausencia policial, los llamados a la violencia para cercar las ciudades, las amenazas para cerrar válvulas de agua potable, y otras actitudes hostiles, han derivado en la ausencia de gobierno por renuncias masivas; vandalismo, saqueos y agresiones indiscriminadas. Se ha atacado con dinamita y armas de fuego a las caravanas de movilizados. La ciudadanía ha pasado una noche en vigilia y tensión en varias ciudades del país, debido a grupos exaltados que actuaron ocasionando destrozos y saqueos. En La Paz, más de 30 buses PumaKatari fueron quemados. También fueron incendiadas las viviendas del rector de la UMSA y dirigente de Conade, Waldo Albarracín y de una periodista de TV Universitaria.

Hubo graves destrozos tanto en El Alto como la sede de gobierno y ataques a puestos policiales. Saqueos a negocios, pedreas a empresas y casas particulares. Se suspendió el servicio del Teleférico. En Santa Cruz y Cochabamba igualmente hubo ataques de grupos exaltados. Se hizo destrozos en una de las casas de Evo Morales y también fueron afectadas viviendas de varios funcionarios públicos en otras ciudades. La forma como se está actuando da señales preocupantes. Las redes sociales alertaron todo la noche y el amanecer del lunes sobre los actos vandálicos de grupos organizados que hacían detonar petardos y en algunos casos explosivos más fuertes. Algunos grupos fueron identificados como choferes.
En El Alto, fueron saqueadas y quemadas las instalaciones de las distribuidoras de pollos Sofía y de la empresa El Ceibo. Según algunos informes, en Santa Cruz y Cochabamba operaron grupos de encapuchados, armados de dinamitas, palos, piedras, armas punzocortantes. Las redes sociales mostraron imágenes de hombres vestidos con manta y pollera, otros usando cascos de mineros, algunos disfrazados de campesinos. Lo más preocupante es que hay informes que señalan que están actuando grupos organizados y preparados.

La seguridad ciudadana es un derecho que desgraciadamente ha sido ignorado por el gobierno del MAS, que en muchas oportunidades dejó que los grupos de manifestantes de organizaciones afines a esa tienda política utilicen dinamita en sus manifestaciones. Inclusive el gobierno de Evo Morales derogó una norma que prohibía el uso de explosivos, argumentando que era un derecho de los movilizados.

El vacío de poder, la inestabilidad y violencia, obligan a que la Policía actúe con mayor decisión, así como la Asamblea Legislativa adopte determinaciones ágiles previstas en las normas frente al abandono de funciones de gobernantes y parlamentarios, y que las Fuerzas Armadas cumplan las facultades que la Constitución Política del Estado les confieren como guardianes de la estabilidad.