La Paz y El Alto se preparan para flexibilizar la cuarentena

APG

Pese a que se mantiene la cuarentena, los municipios de La Paz y El Alto coordinan acciones y analizan un plan de flexibilización, en coordinación con diferentes sectores sociales, económicos, gremiales, empresas privadas y transporte.

Una reunión inicial se efectuó con la participación de las autoridades del gobierno central, mediante el Ministro de Obras Públicas, Iván Arias, el gobernador de La Paz, Félix Patzi, el alcalde Luis Revilla, la alcaldesa de El Alto, Soledad Chapetón, autoridades de la Policía Boliviana y las Fuerzas Armadas.

El objetivo es estar preparados para cuando se determine la flexibilización de la cuarentena, según las autoridades. Las medidas serán concertadas con las diferentes organizaciones de ambas ciudades. Como parte de esta iniciativa, ya se ha instalado una mesa técnica que analiza las normativas que regirán en el transporte público, tanto para usuarios como conductores, requisitos que serán de cumplimiento obligatorio. Participan en la coordinación dirigentes los choferes sindicalizados.

Entre los temas a tratarse figura también la reducción del parque automotor, autorizando la circulación por número de las placas, pares, para determinados días, e impares para otros. Se analizan medidas de higiene, separación de asientos, límite de pasajeros y otras determinaciones de bioseguridad.

Empero el dirigente de los gremiales Francisco Figueroa, anunció -sin determinación legal alguna- que a partir de este proximo lunes una parte del sector gremial saldrá a las calles a vender sus productos, toda vez que muchos de estos podrían caducar por vencimiento de fecha.

Al respecto el alcalde Revilla no desmintió ni se refirió al caso. De todas maneras, si una parte de los gremialistas sale a las calles la otra mitad también lo haría con el argumento de que «todos o nadie deben estar en cuarentena o en sus labores cotidianas».

Ante el caos que podría anarquizar la cuarentena, hay sectores que requieren reiniciar actividades porque se encuentran en total desfase económico y tienen cargas sociales que pagar lo que hace imposible su reactivación a inmediato o mediato plazo si se prosigue teniéndolos en la incertidumbre mientras otros sectores reactivan su economía.