La vacuna contra la Covid-19 seria gratuita en Bolivia

En medio de la preocupación por el riesgo de una segunda ola de contagio del coronavirus, surgieron alentadoras previsiones, primero la constatación de la OMS sobre la eficacia de algunas vacunas, y luego el anuncio del ministro de Salud, de que en Bolivia será gratuita la vacuna contra la COVID-19. Edgar Pozo, afirmó que el próximo mes se definirá cuál de las vacunas se comprará.

Se está evaluando la calidad, el costo de la vacuna y la oportunidad, pero, «con absoluta seguridad, para el primer trimestre o empezando el segundo trimestre (de 2021) vamos a empezar a vacunar a la población», aseguró. Explicó que el objetivo es empezar a vacunar antes de que llegue la segunda ola de contagios de Covid-19 en el país. El Ministerio de Salud estudia la conveniencia de adquirir entre las vacunas desarrolladas en Oxford, la Sputnik V de Rusia, la Pfizer de Estados Unidos o las que producen China y Alemania.

Lo que el gobierno deber tomar en cuenta es que, en el planeta, existen muchísimos países con millones de habitantes en los que sus ciudadanos sufrieron la pandemia en grado sumo y que serán los primeros en pagar por las vacunas, por lo que esperar las bondades que puedan demostrar las mismas, para pensar en adquirirlos o pedir que sean gratuitas, es un juego a la ruleta rusa. Antes que la odisea sea perjudicial, ya se deben adelantar tratativas con dichas empresas de fármacos, es lo que señalan entendidos en epidemiologia.

Pero el hecho fundamental que debe tomarse en cuenta, en este momento, es el riesgo actual producto de una serie de factores que pueden desencadenar un descontrol en la expansión del virus debido a las medidas de distensión al control y a las prevenciones. Lejos de adoptase previsiones se anuncia flexibilidad total de las medidas de bioseguridad sin tomar en cuenta las consecuencias que ya se están dando en otras naciones. Los mensajes de alerta de los organismos internacionales están siendo ignorados. La Organización Mundial de la Salud (OMS), señala que «hay lecciones que aprender de Norteamérica y Europa: los países que han tomado acciones decisivas para reducir la transmisión comunitaria han podido dar la vuelta a la curva. Pero eso requiere mucha cooperación de la gente», dijo el director de emergencias de ese organismo. Michael Ryan aseguró que en áreas muy pobladas y donde la pobreza «es un problema» esto será difícil de conseguir. En el último boletín de fin de semana de la OMS, la líder de la respuesta técnica de la Organización, María VanKerkhove, enfatizó que cuando la transmisión de la COVID-19 está bajo control, no es momento de relajar las medidas, sino de reforzarlas y usar ese tiempo para prepararse en caso de que la situación vuelva a empeorar.

En nuestro país, las autoridades de salud en sus informes diarios muestran que se mantiene la desescalada, e inclusive se registró un ligero descenso en el número de municipios con riesgo alto de contagios Covid-19, de 35 a 34 en la última semana. A la fecha, «hay 34 municipios con riesgo alto, 223 municipios con riesgo medio y 82 municipios con riesgo moderado», según el Trigésimo Reporte del Índice de Riesgo Municipal. De acuerdo a esos registros, los 10 municipios con mayor riesgo de contagios son Cobija, Puerto Rico, Potosí, Yacuiba, Uncía, Villamontes, Trinidad, Bella Flor, Villazón y Llallagua. Esta realidad demuestra que el peligro está latente.

Es necesario esperar se aprueben las vacunas y que se inicie la inmunización masiva, para después pensar en la normalidad. La OMS aclaró que necesita más datos para evaluar la vacuna de Oxford AstraZeneca que confirmen más eficacia con dosis más bajas. Explica que se ha observado «algo interesante», pero esa eficacia puede deberse a muchas razones, por lo que se necesita más información y una evaluación completa de la respuesta inmunológica. La científica jefa, Soumya Swaminathan, añadió que el número de personas que recibieron las diferentes dosis no es el mismo y sus edades también eran distintas por lo que es «muy difícil comparar». Cree que sería «especular» en este momento y están de acuerdo con AstraZeneca en que se necesitará un ensayo completo sobre la dosis menor para sacar conclusiones. La Organización anima a todos los fabricantes a publicar los datos completos de los ensayos y sus protocolos para que se pueda tomar decisiones.

De todas maneras, la posición de nuestro país es alentadora si se toma en cuenta lo que afirmó el ministro Pozo, en sentido de que «la idea es que nosotros como país tenemos que comprar la vacuna con propios recursos o con recursos de la cooperación para que la vacuna llegue de manera gratuita a la población boliviana».

Lo otro es preparar a la población sobre la necesidad de recibir la vacuna para que no haya más contagios y no flexibilizar al extremo los horarios a simple pedido de un 2% de interesados en actividades no necesariamente optimas a la convivencia o la distancia que debe haber entre ciudadano a ciudadano, de persona a persona. De lo contrario dando rienda suelta a los que quieren realizar entradas de alegría o consumismo de bebidas espirituosas, podría significar que se adelante la segunda temida ola en nuestro territorio y con lo poco de hospitales que cuenta sería una desgracia nacional de incalculables efectos en la población urbana y rural.