6 C
La Paz
viernes, mayo 14, 2021
InicioOpiniónEditorialLos políticos se juegan el poder

Los políticos se juegan el poder

Comenzaron oficialmente las campañas electorales en el país con miras a las elecciones generales del 20 de octubre próximo, y las tendencias se mantienen, pero los políticos todavía creen que se juegan la posibilidad de conservar -en unos casos-, y alcanzar el poder, en otros. Hasta ahora, una característica ha primado durante el proceso electoral: el uso de recursos para el oficialismo, y trabas propias y/o impuestas para los opositores. En ese ámbito también se han conocido las primeras encuestas efectuadas por medios de comunicación y por las redes sociales, que sin duda ofrecen una pauta de lo que podría ocurrir, salvo situaciones especiales.

En las encuestas se ratifica una preferencia para Evo Morales y se mantienen las expectativas para Carlos Mesa en el segundo lugar y Oscar Ortiz en el tercer puesto. Las otras opciones juntas no llegan al 3% de la intención de votos. En las encuestas de las redes sociales los resultados son diferentes, según la naturaleza de los participantes en los grupos. Por ejemplo, una encuesta entre profesionales de las universidades de La Paz tendrá resultados diferentes a la de los profesionales de universidades cruceñas; o grupos de zonas marginales definirán de otra manera su preferencia contrastados con gente de barrios residenciales.

Pero hay elementos que se muestran claros en las preferencias y tienen que ver con una posición de apoyo al oficialismo en el área rural y en ciudades intermedias, mientras que en algunas grandes ciudades el apoyo es para la oposición. Tanto políticos militantes como investigadores, analistas y comunicadores, en sus observaciones consideran que las tendencias se explican por la naturaleza de las fuerzas políticas, los esfuerzos de las campañas, y naturalmente por las expectativas de la gente. El MAS lleva ventaja considerable por su sostenida campaña. La oposición desarrolla una amplia difusión no planificada, en medios alternativos, especialmente en las redes sociales.

A partir de ahora, la oposición seguramente incursionará con fuerza en los medios de comunicación y aprovechará mejor los medios alternativos, donde parece radicar sus posibilidades. Un hecho evidente es que hay mucha gente voluble que puede cambiar de posición en función de los acontecimientos, aunque la gente indecisa no alcanza un alto porcentaje, la decepción, la incertidumbre y las dudas también podrían influir e inclinar por otra opción.

Una realidad que los políticos deberían tomar en cuenta y manejar con tino, es el gran porcentaje de votantes jóvenes, cuya naturaleza dinámica alienta el cambio. Pueden acomodarse por necesidad en determinada opción. Probablemente no analicen las ofertas de los partidos en forma integral, de hecho, pocos lo hacen, pero pueden percibir a las corrientes que van junto a sus intereses. A ellos se llega con mayor fuerza y directamente por las redes sociales antes que por los medios tradicionales y la propaganda dirigida que la perciben engañosa.

Además, existe serie de factores que al final en octubre decidirán la definición del electorado, como el comportamiento de la economía, los ritmos de la información confiable sobre la problemática de los hidrocarburos; la corrupción, la inseguridad ciudadana, los riesgos en la salud pública, los escándalos del narcotráfico, las indiscreciones sobre los valores de la mujer, y otros que afectan la sensibilidad del elector. A ello se suma un tema que puede ser de importancia decisiva y es el contexto internacional. De la manera cómo las fuerzas aprovechen las coyunturas podrá definirse la voluntad ciudadana.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

MÁS LEÍDAS

- Publicidad -