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viernes, abril 16, 2021
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Minsk y Moscú exhiben sintonía en medio de creciente crisis en Bielorrusia

El primer ministro ruso, Mijaíl Mishustin, llegó este jueves a Bielorrusia para sellar el respaldo ruso a Minsk en medio de las protestas antigubernamentales y el creciente aislamiento internacional del país tras las elecciones presidenciales del 9 de agosto.

«Les agradezco por implicarse en momentos difíciles y ayudarnos a estabilizar la situación al menos en el terreno económico», dijo el presidente bielorruso, Alexandr Lukashenko.

Avances en temas polémicos

La crisis bielorrusa parece haber acelerado el entendimiento forzoso entre Moscú y Minsk que arrastran un largo historial de desacuerdos en materia del precio de los hidrocarburos rusos y las barreras comerciales.

Lukashenko, que tiene previsto viajar a Moscú en breve para reunirse con el presidente ruso, Vladímir Putin, llegó en el pasado a acusar a Rusia de condicionar el precio de los hidrocarburos a una eventual fusión entre los dos países.

No obstante, tras recibir el respaldo ruso después de las polémicas elecciones, rechazadas por la oposición y gran parte de la comunidad internacional, Lukashenko dio un giro de 180 grados en su discurso hacia Moscú.

En la reunión de hoy con el primer ministro ruso, Lukashenko destacó los «avances» en la relación con Rusia, que, según dijo, se deben a unas «negociaciones intensas» entre los Gobiernos de ambos países, según recoge la agencia estatal Belta.

A su vez, Mishustin señaló que los avances registrados se han producido, en particular, en el tema de la implementación de la Unión Estatal entre Rusia y Bielorrusia, una alianza forjada hace dos décadas y a cuya puesta en práctica Lukashenko se había mostrado reacio hasta hace poco.

El jefe del Gobierno ruso agregó que Moscú y Minsk también han llegado a un «acuerdo» sobre el precio de suministro de hidrocarburos sin ofrecer más detalles sobre ese asunto.

Una gran delegación rusa

Mishustin aterrizó hoy en Minsk acompañado por una gran delegación formada por miembros de su Gabinete entre los que se encontraba, en particular, el ministro de Finanzas, Andréi Siluánov, que tenía previsto abordar con su colega bielorruso la reestructuración de la deuda de este país ante Moscú, que asciende a 1.000 millones de dólares.

Otro de los miembros de la comitiva oficial, el ministro ruso de Energía, Alexandr Novak, reveló al término de las negociaciones con la parte bielorrusa que Moscú está «muy interesado» en unas relaciones «estables y duraderas» con Minsk en el asunto de los suministros de petróleo y gas.

«Hoy hemos discutido estos asuntos en clave constructiva», aseguró el ministro ruso, que aprovechó para subrayar que se mantienen intactos también los acuerdos sobre el tránsito de los hidrocarburos rusos a Europa a través del territorio bielorruso.

Coincidencias en el caso Navalni

Al inicio de sus conversaciones en Minsk, Lukashenko y Mishustin abordaron el caso del líder opositor ruso Alexéi Navalni, que según el Gobierno de Alemania fue envenenado con una sustancia del grupo del agente tóxico Novichok durante un viaje que realizaba por Siberia.

Lukashenko aseguró que el envenenamiento del político ruso, en coma desde hace dos semanas, es un «montaje».

«Hemos intervenido una conversación telefónica interesante que muestra claramente que se trata de una falsificación. No hubo ningún envenenamiento», dijo Lukashenko, quien precisó que se refiere a una comunicación entre «Varsovia y Berlín».

Intensificación de contactos

Putin fue uno de los primeros (y de los pocos) líderes mundiales en felicitar a Lukashenko por la reelección como presidente de Bielorrusia y se negó a revisar esa postura después del estallido de las protestas postelectorales en el país vecino.

«Partimos de que las elecciones (en Bielorrusia) se celebraron. Reconocimos su legitimidad», afirmó Putin en una reciente entrevista.

Este miércoles, las partes tuvieron otra ocasión de escenificar su sintonía durante una visita a Moscú del ministro de Asuntos Exteriores de Bielorrusia, Vladímir Makéi.

Durante una reunión con su homólogo, Serguéi Lavrov, Makéi agradeció a Rusia su postura en la crisis bielorrusa, que permitió «frenar» la injerencia extranjera en los asuntos internos de ese país y evitar la implementación de una revolución a la ucraniana en Bielorrusia, según dijo.

Además, el ministro de Defensa bielorruso, Víctor Jrenin, viajará el viernes a Moscú para mantener consultas con su homólogo ruso.

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