Murió un voluntario que combatía el fuego en la Chiquitania

Un bombero voluntario de 34 años falleció ayer, presumiblemente por un paro cardiorrespiratorio después de apoyar la mitigación del fuego en la Chiquitania boliviana, informaron fuentes oficiales.

El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, informó de que el voluntario Pablo Miguel Suárez Nuñez, perteneciente a los bomberos voluntarios del grupo «Ajayu» de La Paz falleció presumiblemente por «inhalación de monóxido de carbono y un golpe de calor que le ocasionó un paro cardiorrespiratorio».

«Queremos expresar nuestra solidaridad a la familia de este voluntario, expresar el reconocimiento del Gobierno nacional, nuestro pésame por este fallecimiento que vino a sofocar el fuego de manera espontánea», manifestó Quintana.

El ministro indicó que el voluntario fallecido «no se encontraba registrado en la lista del comando de incidentes del municipio de Concepción» en la región oriental de Santa Cruz y que una ambulancia recuperó el cuerpo.

El bombero voluntario se encontraba operando hace dos días en la comunidad de Villanueva en Concepción, uno de los puntos donde el fuego persiste, y que se recuperó el cuerpo de una comunidad cercana a la localidad de Palestina, según el ministro.

Quintana señaló que el cuerpo fue trasladado hasta Concepción y luego hacia la ciudad de Santa Cruz.

El ministro añadió que las condiciones climáticas en esa área son «difíciles» por el calor y el humo que se densificaron en la localidad San Ignacio de Velasco y Roboré.

Por su parte, el presidente de Bolivia, Evo Morales, escribió en su cuenta de Twitter que está «consternado» por el fallecimiento del voluntario y expresó su solidaridad a su familia.

«Muy consternado por el fallecimiento de nuestro hermano Pablo Miguel Suarez Nuñez, bombero voluntario de La Paz que perdió la vida heroicamente cuando trabajaba para contener el fuego en Concepción. Nuestra solidaridad y condolencias a su familia», escribió Morales.

En tanto, el gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas, decretó un duelo departamental de tres días y señaló que se realizará un homenaje póstumo.

«Lamentablemente es la primera persona que fallece en estas circunstancias», sostuvo Costas.

IDIF: Infarto agudo

Según reveló la autopsia realizada por el Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF), la muerte del voluntario Pablo Miguel Suárez Núñez, que se encontraba colaborando en la sofocación de incendios en la Chiquitania, se debió a un infarto agudo al miocardio provocado por varios factores entre ellos el sobrepeso, el esfuerzo físico que realizó y las altas temperaturas a las que estaba expuesto.

El examen también indica que el cuerpo presenta lesiones superficiales en la parte del rostro debido a la caída que tuvo al momento del infarto. Asimismo, aclara que no existen otras lesiones en huesos del cráneo ni en la masa encefálica.

«El señor Pablo Miguel Suárez Núñez presenta sobrepeso que, junto al esfuerzo físico realizado con las condiciones de adversidad de estar expuesto a las altas temperaturas, mala oxigenación de un medio ambiente circundante con carencia de oxígeno, derivaron en un sobre esfuerzo del corazón lo que desencadenó en un infarto», resalta el informe del IDIF.

De otra parte, el Servicio Nacional de Metereología e Hidrología (Senamhi) de Bolivia indicó que los vientos y las temperaturas se incrementarían en esa parte del país.

La pasada semana dos personas fallecieron, una cayó a un barranco al intentar sofocar un incendio en la población de Coroico, en Los Yungas de La Paz, y el otro caso se registró en la población de Sacaba en la región central de Cochabamba.

Los incendios forestales en Bolivia persisten desde hace un mes y han afectado principalmente a la Chiquitania, una zona de transición entre el Chaco y la Amazonía en el extremo oriental del país.

Las autoridades nacionales han estimado que más de 700.000 hectáreas de bosques y pastizales han resultado afectadas, aunque las autoridades departamentales de Santa Cruz han señalado que son más de un millón.