No hay garantías en área rural para campaña electoral

Observadores de la Comunidad Europea, de la ONU, y de otras organizaciones veedoras para las elecciones del 18 de octubre, de acuerdo a denuncias de delegados de los partidos opositores al MAS, deben hacer constar que no hay garantías para efectuar campaña electoral en las zonas rurales, toda vez que los campesinos reciben instrucciones desde Argentina para que no se permita el ingreso de los candidatos a explicar programas y políticas en beneficio de dicho sector.

Ayer en Oruro una caravana de militantes de la formula «Creemos», que propicia a la presidencia a Luis Fernando Camacho, fue apedreada y obligada a retornar a la ciudad de La Paz.

Anteriormente, en el trompico de Cochabamba, no se permitió que militantes de «Comunidad Ciudadana» pudieran hacer conocer su propuesta gubernamental, lo mismo ocurrió en Santa Cruz contra el candidato Chi del «Frente para la Victoria».

En primera instancia, delegados de dichos partidos, informaron que presentarán reclamo ante el Tribunal Supremo Electoral para que se conmine a los militantes del MAS, a no interferir el derecho que tiene todo boliviano a incursionar en el territorio nacional para presentar oferta electoral, de lo contrario, hacer conocer que en dichas localidades o donde se presente obstáculos para el libre ejercicio de la democracia participativa, no se llevará a efecto la distribución de ánforas, toda vez que el sentido y principio de democracia se asienta en que se debe respetar los derechos fundamentales de las personas, que asumen una determinada militancia y que nadie les puede prohibir hacerlo, sea en los centros urbanos o en los centros rurales, en todo el territorio.

Por lo ocurrido en Oruro, donde se atentó contra la vida de personas que integraban la caravana de «Creemos», el Tribunal Supremo Electoral debe dar a conocer en forma inmediata las medidas más enérgicas para que no haya conflictos que pongan en peligro el proceso democrático, por tanto, los autores deben ser procesados por la vía penal.

Los delegados de partidos consideran que donde haya conflictos o no se permita las ofertas electorales, se debe suprimir las elecciones hasta que haya las condiciones legales para llevarla a cabo.

Esa clase de atropellos contra los de «Creemos» o contra todo otro militante de otras siglas, significa que quienes los utilizan no están seguros de obtener lícitamente la victoria en las urnas.

Cómo así pueden proclamar los candidatos de cualesquiera de los partidos, que en Bolivia se llevaran elecciones transparentes, si ya antes de un mes de la fecha acordada para llevar adelante las elecciones, se encuentran piedras, obstáculos, de quienes piensan en su sigla, pero no admiten que otras siglas puedan obtener el apoyo de los campesinos. Qué clase de democracia «cero», en el área rural se practica, cuando ellos deberían ser los primeros en pedir que todos los candidatos expliquen cómo llevaran progreso y desarrollo a todas y cada una de sus regiones.

Prohibir que las ideas se difundan en el aérea rural, es cercenarse el cerebro y dar lugar que los eternos caciques, los sigan llevando por el camino del precipicio.

El candidato del MAS asegura que se preocupará ahora -después de catorce años, después de 5.110 días de haber usufructuado del Poder Político- de la salud, de los hospitales, cuando él a las primeras de cambio para su dolor de muelas se fue al extranjero a curarse.

La pandemia del coronavirus puso al descubierto la demagogia de los conductores del partido de Morales, miles de muertos por la pandemia, son testigos mudos e incinerados, de lo que significó la impostura de ese partido.

Qué van a decir los delegados o veedores de las elecciones del 18 de octubre si en Bolivia no hay, hasta el momento, oportunidad para que todos los candidatos, hagan conocer propuestas electorales, de qué sirven las prepago «encuestas» que son engañosas y digitadas económicamente para dar un sesgo criminal de influencia psicológica a los posibles electores, al dar por seguro como primero a un ciudadano que no quiere o no puede debatir ideas fuerza en los escenarios que se indique.

El TSE debe sancionar a las empresas encuestadoras que intentan hacer creer que mediante llamadas a celulares de la población se podía determinar quién sería el primero o el último.

Tal es la ignorancia de los encuestadores que no le vino a la memoria que el satélite ciego chino Tupac Katari no tiene señal en muchísimos lugares del área rural, entonces ¿cómo así podían haber funcionado los celulares para dar a conocer por quién votarían «los fantasmas» ante preguntas de oficiosos denigrantes de la democracia?

Ya basta, de encuestatitis, lleven a los tribunales de justicia a los conculcadores de la voluntad soberana del pueblo.

No es posible seguir espectando que se hagan multimillonarios quienes solo piensan en sus bolsillos y se juegan con lo más sagrado que tienen los ciudadanos, el voto democrático voluntario.