«No somos colonia de nadie», aseveró ministro

Dr. Carlos Crespo García

La irreverencia de la declaración de la Unión Europea, exigiendo que la gobernante o el gobierno boliviano les dé «explicación» sobre los increíbles hechos delictivos ocurridos en estos últimos días, por funcionarios de la embajada de España, en concomitancia con agentes especiales enviados desde Madrid para una operación comando y sacar de dicha legación a exministros asilados y con mandamiento de aprehensión por delitos comunes, resulta injerencia a todas luces insensata.

Parafraseando a la representante de la Plataforma «Ríos de Pie», Dra. Jhanisse Vaca Daza, durante su intervención ante la OEA «¿Dónde estaba estos 14 años la Comunidad Europea que no se pronunció ante los atentados contra los derechos humanos de los bolivianos»?, podemos afirmar: ¿dónde estaban estos señores que ahora jalonan al lado de los socialistas del siglo 21?

Parecen no entender peor comprender que tanto la encargada de negocios, como el Cónsul de España, no tienen rango de diplomáticos, son funcionarios de servicio exterior, por ende, al haber utilizado movilidades con placa de la misión diplomática, incurrieron en delitos y vulneración de la soberanía nacional.

Peor si en su interior iban elementos encapuchados y con bandoleras portando armas para una supuesta «visita de cortesía» a la embajadora de México.

Dios libre al mundo occidental y al mundo de la órbita socialista, de visitas de cortesía a sus embajadores, de la clase y naturaleza que ocurrió en las puertas de la embajada de México.

No hay nada que discutir u alegar. Las pruebas están inobjetablemente demostradas , mucho más cuando esos sujetos encapuchados arribaron a La Paz, Bolivia, con identidades y pasaportes falsos y que se fueron sin haberse identificado en inmigración, ayer en la madrugada, con destino primario a Colombia para luego ir a España, lugar donde los socialistas españoles si tienen algo de decoro, tendrían que estar esperándolos con personal de la policía para conducirlos ante un fiscal para que allí declaren cuáles los motivos de su incursión, fallida, en Bolivia y la consecuencias que de haber logrado ingresar a dicha sede hubiera sido la reacción de los bolivianos.

Exigir satisfacción o explicación al gobierno de la Presidenta Añez, es altisonancia y altanería de quienes firmaron la petición a nombre de la UE o CE, como quiera que se digan.

No es un hecho «gravísimo que no debiera repetirse» como dijo alguien en Bolivia. Fue y es delito de incursión armada a territorio boliviano por parte de forajidos, como de las carabelas de Colón, propiciados y mandados por socialistas españoles, siendo del GEOS grupo especializado en acciones de riesgo y preparados para acciones tenebrosas, es para tener, como dicen los israelitas, arma al brazo y combatir sin preguntar a quienes invaden territorio ajeno.

Por eso la expresión del Ministro de la Presidencia «Que no somos colonia de nadie», es la más precisa.

El accionar de los socialistas españoles, demuestra que no por nada el exministro de la presidencia Ramón Quintana, asilado en dicha embajada afirmó «que en Bolivia habría otro Vietnam» y la expresión del exministro de Defensa Javier Eduardo Zavaleta López, que decía «habría muchos muertos en caso que se intentare la renuncia de Morales», estaban diciendo que tenían apoyo, para esa crueldad antihumana, por parte de mexicanos del gobierno de Manuel López Obrador y de los socialistas de la órbita venezolana, cubana, iraní y ahora española.

Los bolivianos debemos estar alertas para que los exministros asilados no huyan de la embajada, sino que se presenten ante autoridades nacionales, ante fiscales y jueces, para hacer declaraciones sobre lo que afirmaron e hicieron, todo dentro del debido proceso, sanción y condena que determinan nuestros procedimientos y código penal.