7.5 C
La Paz
domingo, julio 14, 2024
InicioOpiniónEditorialONU exhorta a luchar contra la desinformación

ONU exhorta a luchar contra la desinformación

Uno de los problemas que más afecta a la democracia y a la vigencia de los derechos ciudadanos, es la información falsa que distorsiona la realidad que vive el país. En estos momentos se acrecienta el riesgo cuando una serie de versiones ponen en duda lo que ocurre, dejando que la ciudadanía quede en la opacidad frente a la crisis política, la situación económica y hasta las intenciones tanto de los políticos oficialistas y de oposición, como de las autoridades. La palabra, los anuncios, las aclaraciones o desmentidos tienen cada vez menos credibilidad, situación que afecta la gobernabilidad y la relación misma de la ciudadanía con las instituciones del Estado. Es necesario que tanto los líderes nacionales como los encargados de las instituciones más representativas de la comunidad nacional y los medios de comunicación, mediten sobre esta situación.

Precisamente la ONU publicó un código de conducta para luchar contra la desinformación en línea. El Secretario General de Naciones Unidas, Antonio Guterres, exhortó a los gobiernos a regular el respeto a los derechos humanos, la libertad de expresión y la protección de los periodistas. Pidió, inclusive que se abstengan de publicar información falsa y discursos de odio. El Secretario General sostuvo que «cuando la integridad de la información está en el punto de mira, también lo está la democracia, que depende de una percepción de la realidad compartida y basada en hechos», al presentar el código de conducta.

Dijo que la ONU trabaja en la necesidad de regular el «riesgo existencial» para la humanidad que representa la desinformación en línea, incluso antes del meteórico desarrollo de las nuevas herramientas de inteligencia artificial (IA), por lo que propuso elaborar unas orientaciones básicas que sirvieran de referencia en este ámbito.

El portal Eju reprodujo una nota de Radio Francia Internacional y de la AFP, sobre el código propuesto, explicando que, tras consultar a diversos actores del sector, el documento publicado, que no tiene carácter vinculante, enumera cinco principios fundamentales: confianza y resiliencia social; medios de comunicación independientes, libres y pluralistas; transparencia e investigación; empoderamiento público; e incentivos positivos. La ONU espera que estos principios sean aplicados por las plataformas, los medios de comunicación, los gobiernos y la propia Naciones Unidas. Aunque se acusa a algunos Estados de ser ellos mismos fuentes de campañas de desinformación, el documento se centra especialmente en las grandes empresas tecnológicas que permiten la difusión de estos mensajes, a través de las redes sociales y los motores de búsqueda. La ONU les pide que se abstengan de publicar información falsa y discursos de odio, y en particular que refuercen las medidas para garantizar la integridad de la información durante las campañas electorales.

«La desinformación y el odio no deberían tener máxima exposición ni generar ganancias masivas», insiste también el texto, que pide replantear los modelos de publicidad automatizada («publicidad programática») que utilizan las plataformas. «Un diseño tan opaco puede llevar a que los presupuestos publicitarios financien inadvertidamente a personas, entidades o ideas que los anunciantes tal vez no tenían la intención de apoyar, lo que puede constituir un riesgo material para las marcas», señala.

En resumen, las empresas tecnológicas deben priorizar «la integridad de la información, y no un modelo de negocio para hacer más dinero», y los gobiernos deben regular de forma que se «respeten los derechos humanos y la libertad de expresión y la protección de los periodistas», según Guterres. El documento también pide a las agencias de publicidad que se impliquen, uniendo fuerzas cuando sea necesario, para exigir transparencia a las plataformas en lo que concierne a la cadena de publicación de anuncios.

Respecto a los riesgos que plantea la inteligencia artificial, el documento pide a las empresas tecnológicas que etiqueten de forma clara todos los contenidos generados o mediados por IA. «Los algoritmos opacos empujan a las personas a burbujas de información y refuerzan prejuicios como el racismo, la misoginia y la discriminación de todo tipo. Las mujeres, los refugiados, los inmigrantes y las minorías son objetivos habituales», recordó Guterres. «El daño va mucho más allá del ámbito digital, afectando a miles de millones de personas que no están conectadas a internet», pues hay «vidas en juego cuando se difunden mentiras sobre vacunas y otros problemas médicos», advirtió.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

MÁS LEÍDAS

- Publicidad -