¿Plurinacional o Nación Boliviana?

Dr. DAEN. Ronald Torres Armas

La Constitución, masistas, repudia la República por «resabio colonial» y desconoce a los mestizos como herederos de la «nación boliviana».

El relato plurinacional indica que Bolivia es un «Estado plurinacional», no una «nación boliviana». Reduce a Bolivia al papel de «Estado anfitrión» de las llamadas 36 nacionalidades «históricas puras», suprimiendo la mestización sufrida por la mayoría de la población.

La confusión parece derivar de la interpretación errónea del concepto de nación «identitaria o cultural», que es muy distinto al de «nación jurídico-política».

La nación identitaria es aquella en la que los ciudadanos comparten cultura, lengua, etnia o raza, pero carecen de organización jurídica-política propia. El «Estado plurinacional de Bolivia» está constituido por 36 naciones no soberanas, la mayoría en territorios no determinados, y aunque en algunos casos tienen una lengua común, esta no es exclusiva.

Plurinacional, como nación «cultural», tiene sentido «nacionalista», por cuanto el nacionalismo es inseparable del sentido político de nación; pero, queda vacío de sentido jurídico-constitucional, pues es la «nación boliviana» la base popular mayoritaria del Estado, con personalidad colectiva reconocida por el derecho internacional, sin que esto signifique ignorar la identidad y derechos propios de las 36 naciones reconocidas.

Dentro del Estado, la titular única de la soberanía es la «nación jurídica-política boliviana», nacida con la República, la nación heredada de nuestros antepasados patriotas, incluidos los indígenas, que con su legado de sacrificios, historia, símbolos y lengua común inteligible, construyeron nuestra nación cívica sobrepuesta a la nación vocacionalmente cultural.

En Bolivia existen varios nacionalismos culturales, pero no varias naciones jurídico-políticas. Nación significa nación política, aquella formada por el conjunto de ciudadanos libres e iguales en derechos que residen en el territorio y cuyo vínculo de unión es la Constitución. Es la nación política, territorial y legalmente constituida en Estado Democrático, en la que no rigen los sentimientos ni las naciones subjetivas, sino las Leyes.

El censo del 2012 desvirtuó la plurinacionalidad «pura». Se ha producido un «desclasamiento», una movilidad hoy mayoritaria por el escalamiento social de quienes reniegan de sus orígenes por haber trascendido a la clase media y cuya responsabilidad, paradójicamente, es del MAS.

La reducción, inesperada pero real de las «naciones culturales», hecha por los suelos el intento de construir un «nuevo Estado» que repudia el pasado colonial, republicano y liberal, pero que en realidad lo admite y ejercita. El riesgo es que la expresión «Plurinacional» introducida en la Constitución, podría inducir al llamado «Principio de las Nacionalidades», un pretendido derecho diferido a la autodeterminación y a un Estado propio.

Nuestra forma de Estado y de Gobierno, jurídica y políticamente, es propia de una República, con una identidad nacional como «nación boliviana», caracterizada por la división e independencia de poderes, un Estado de Derecho y sufragio universal.

Independientemente de las interpretaciones de una ideología política temporal, hay la necesidad de cerrar la brecha social, difundiendo lo que realmente constituimos: una «República Pluricultural» cuyo sujeto: «la nación boliviana», es la única a quien debemos nuestra lealtad cívica y política.