Preocupantes discordancias

La pandemia ha ocasionado discordancias en la forma de enfrentar la emergencia sanitaria, ni los organismos internacionales se ponen de acuerdo en qué hacer.

Con mayor razón los gobiernos, las regiones y hasta determinados sectores buscan salidas a la cuarentena, anteponiendo visiones estrechas.

Bolivia no es la excepción y hay sectores que han presionado para que se flexibilice la cuarentena y se levanten regionalmente las restricciones de seguridad. La OMS dice que tiene que priorizarse la vida y la salud, mientras que los organismos económicos internacionales consideran que la hambruna por la paralización puede ocasionar más muertes que el coronavirus y mayor problemática social por la pobreza y el desempleo.

El representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en Bolivia, Theodor Friedrich, sugirió al gobierno nacional reforzar los sistemas de producción para garantizar la provisión de alimentos en el país, ante los efectos de la emergencia sanitaria en varios sectores de la economía. Friedrich destacó la importancia de garantizar la cadena de producción y distribución de alimentos para la población, porque esa política permitirá que los ciudadanos también acaten de forma disciplinada las medidas de seguridad sanitaria. El representante de la FAO dijo que «tenemos un espectro bastante serio en términos de la seguridad alimentaria y, por eso, es muy importante evitar la extensión de esta pandemia y evitar que las cadenas de alimentos sean afectadas».

Autoridades de algunos departamentos, y representantes políticos difieren de esta línea, y consideran que el riesgo es muy grande si se decide levantar las restricciones, aunque sea parcialmente.

El colegio médico de La Paz, ve pertinente ampliar la cuarentena por al menos 15 días más debido al aumento de casos de coronavirus. Su presidente, Luis Larrea señala que no ampliar la cuarentena puede desencadenar una catástrofe.

A su vez los empresarios privados, la Cámara de Industrias y otros sectores, indican que no es posible mantener las restricciones por mucho tiempo más, ya que hay un evidente peligro de quiebra de muchas empresas.

Todos coinciden en señalar que la prioridad es la salud, pero buscan salidas para seguir operando. Analistas advirtieron que, de levantarse, así sea parcialmente las restricciones, la medida podría ocasionar más riesgos que beneficios. Los especialistas afirman que nuestro país no ha llegado aún a su pico máximo de infecciones por el Covid-19. Los datos que maneja el gobierno sobre el número de infectados son poco confiables debido a las pocas pruebas que se realizan ante la falta de reactivos y laboratorios. Lo que pasa en Oruro, debe mover a la reflexión, ya que de ser el Departamento que mayor control ha realizado y que tenía el menor número de contagios registrados, ha pasado a ocupar los primeros lugares, después de Santa Cruz y La Paz, sugestivamente, esto ocurre luego del ingreso masivo de gente desde Chile.

En el otro vértice, hay industrias que están estableciendo protocolos de seguridad sanitaria para restablecer labores, pero esta decisión tendrá que ser asumida por las empresas bajo su propia responsabilidad, ya que correrían el riesgo de juicios de los trabajadores o público de producirse algún descontrol. Asimismo, las autoridades nacionales tendrán que efectuar una vigilancia estricta de las condiciones de reinicio de actividades y el cumplimiento de los protocolos de bioseguridad. Probablemente tengan que establecerse seguros especiales para empleados que presten servicios en condiciones de riesgo.

Algunas industrias han informado que han asumido ya medidas de precaución en la parte productiva. Por ejemplo, cañeros y los ingenios azucareros plantearon la necesidad de arrancar e iniciar la Zafra 2020 con el propósito de no descuidar el abastecimiento interno de azúcar y alcohol este año.

Su «Plan de Contingencia frente al COVID 19» contempla 20 acciones, y tiene el objetivo de definir e implementar los protocolos necesarios para garantizar la continuidad del giro productivo y comercial y la salud de su capital humano, tomando en cuenta las normativas legales y Protocolos establecidos por las autoridades competentes, según directivos de ese sector.