Promesas para la Patria

Nuestra Patria ha cumplido 194 años desde la firma del acta de la Independencia, con una sesión de honor de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) que se desarrolló en Trinidad (Beni) y diversos actos cívicos, en casi todas las capitales y ciudades intermedias, con desfiles y una parada militar que se efectuará hoy en El Alto de La Paz, con la intervención de cerca de siete mil efectivos de las Fuerzas Armadas, institución que hoy también celebra su aniversario de creación. Bolivia ha vivido desde su nacimiento como República, una serie de vicisitudes, y hasta ahora no ha podido hacer realidad la aspiración de lograr un país unido y fuerte, meta que solamente será posible con la comprensión de las realidades nacionales, las particularidades de las regiones; las aspiraciones de las diferentes etnias y la igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos, sin importar el color de la piel, su religión, ideas políticas, clase social u origen.

Los principios de igualdad consagrados en la Declaración d los Derechos Humanos, tiene que ser la base para desarrollar el marco de la convivencia nacional, así como el respeto a la Constitución Política y el marco legal vigente. Mientras tanto, el país observa dos realidades distintas, en las que la oposición ve todo mal y el gobierno cree que se alcanzaron niveles de excelencia. Según la óptica política, se minimizan las deficiencias y fallas o se las estigmatiza.

En esa línea, el presidente Evo Morales reiteró sus críticas al pasado y ensalzó el presente. En su intervención en la sesión de honor de la Asamblea Legislativa, entre otras cosas, volvió a anunciar una lucha implacable contra la corrupción y planes para la industrialización del país. Recordemos que el año 2006, cuando asumió el poder, también anunciaba «cero corrupción», e industrialización. Han pasado más de 13 años y el pueblo boliviano recibe promesas parecidas, aunque esta vez existe entre la ciudadanía una mejor comprensión de la realidad nacional, de lo que se ha hecho y alcanzado y de aquello que queda como una deuda del gobierno con el pueblo.

La corrupción es una lacra que «amenaza con despojarnos de los avances que logramos hasta ahora, seremos implacables combatiendo y modernizando nuestro sistema de trámites, licitaciones y adjudicaciones, para eliminar las oportunidades de corrupción que proliferan cuando los trámites son largos y complicados», dijo Morales. También afirmó que «ahora vivimos en tiempos del amanecer a la industrialización con integración y reconciliación», mencionando que durante la elaboración del plan de Gobierno del MAS se sorprendió por la participación de diversos y diferentes sectores que aportaron ideas.

Morales destacó los logros alcanzados por su Gobierno en el ámbito económico. Sostuvo que, en 180 años, las anteriores administraciones dejaron al país con un Producto Interno Bruto (PIB) de 9.574 millones de dólares, mientras que la gestión pasada se cerró con 40.581 y se proyecta llegar en esta gestión a 43.974 millones de dólares. Para el Presidente, si se da valor agregado a nuestros recursos naturales «vamos a garantizar nuevos empleos para las nuevas generaciones, ni se imaginan el proyecto que tenemos en tema litio, 41 plantas, la mayoría en Potosí y otras en Oruro»… «Tenemos un lindo plan, diseñado no solamente con miras al 2025 sino mucho más allá, eso sí va a mover la economía nacional e internacional» dijo el mandatario.

La oposición criticó las optimistas expresiones del primer mandatario y eso no es ninguna novedad. Siempre los sectores que están al frente son duros con sus críticas. Así como el gobierno con sus descalificaciones.

La historia boliviana ha sido labrada con sacrificio de millones, talento y esfuerzo de muchos líderes, visión estratégica de algunos y conducción y guía de unos pocos que señalaron la ruta de la libertad y la construcción del futuro. Lastimosamente, no tuvieron ni la precaución ni el tiempo para hacer comprender que la libertad y los derechos conllevan obligaciones perentorias y responsabilidades de gran magnitud, entre ellas, la necesidad de organizarse para consolidar a la nación y dotarla de los medios materiales, intelectuales, éticos y de principios para poder defender al país y pueda hacer frente a la ambición y a la perfidia de algunos vecinos que envidiaban a Bolivia que poseía un extenso territorio con abundantes recursos naturales y una extensa costa en el Océano Pacífico. La indefensa Patria boliviana fue agredida y desmembrada arrebatándole más de la mitad del territorio con el que nació a la vida republicana, y ahora, para colmo de males, se limitó la esperanza de retornar al mar por la vía legal.