Propuesta-oferta, ridícula y «estúpida» de exministro

Dr. DAEN. Wenceslao Jáuregui

En pleno apogeo del coronavirus, que a la fecha provocó la muerte de muchos bolivianos, se le ocurrió al exministro de economía -que durante mas de diez años estuvo en dicha cartera- y ahora candidato presidencial del MAS, Luis Arce Catacora, proponer, ofertar, que se pague Bs. 2.000 como bono social colectivo, para, dizque, incrementar el valor adquisitivo de la canasta familiar. La respuesta no se dejó esperar y dirigentes del Conade pidieron que antes de proponer-ofertar medidas político partidarias que él no las tomó con respecto a la canasta familiar cuando estuvo de ministro del gobierno del «Proceso de Cambio», debe explicar sobre la deuda externa de más de once mil millones de dólares que debería Bolivia a organismos internacionales y la deuda interna de más diez mil millones de bolivianos.

No quepa duda que la propuesta-oferta, colocó en una situación ridícula al citado y calificada como «estúpida» por el parlamentario Amílcar Barral.

Qué pena constatar que los culpables, responsables, de haber colocado a Bolivia entre los países con más carencias en salud, a la hora nona, se muestren preocupados, como el exministro de marras.

Él decía que era el más versado en economía, dentro de las filas de su partido el MAS -después de haber sido Director del Banco Central de Bolivia designado a dedo por el expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada- pero a la fecha demuestra que tenía otros iluminados que lo asesoraban y lo abandonaron.

Creer que el pueblo no tiene memoria en plena era del imperio de la tecnología, es pecar de iluso que insulta a la inteligencia del pueblo.

El ahora candidato debe asistir a debates públicos, una vez se fije nueva fecha para elecciones generales. Es donde de cara al pueblo debe hacer conocer los motivos que lo impulsaron a rechazar todo incremento presupuestario al sector salud y explicar, si Bolivia en el periodo de catorce años, recibió cinco veces más de ganancia por la venta de hidrocarburos (gas) de las trasnacionales, el por qué no se invirtió en la construcción de siquiera unos cinco hospitales de cuarto nivel dotado de moderno instrumental médico para que Bolivia «no se muestre como mendigo», cual ahora señala su jefe de campaña, refugiado en la Argentina.

Hay que tener una bolita roja en la nariz, para creer que todos los bolivianos son fáciles de engañar, con saña, a plena luz de los acontecimientos. Por qué no mirarse la cara en el espejo para darse cuenta que no se debe hacer demagogia en forma inmisericorde con la intención de sorprender a los ciudadanos que sufren la pandemia del coronavirus.