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sábado, marzo 2, 2024
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Solidaridad ante los riesgos

La confirmación de casos de coronavirus en nuestro país ha obligado a la adopción de medidas extremas que van desde pedir el aislamiento voluntario de las personas que tuvieron contacto con los enfermos, hasta el establecimiento de espacios de separación en aeropuertos y puestos fronterizos. Asimismo, se han establecido centros hospitalarios especialmente determinados para tratar a los enfermos y también se ha dispuesto la suspensión de labores escolares en algunos lugares. El gobierno está coordinando con municipios, gobernaciones e instituciones regionales la adopción de medidas que permitan controlar la situación.

Lo más importante en este momento es que la población tome conciencia de la necesidad de adoptar medidas de prevención, sin llegar al pánico. El ministro de Salud, Anibal Cruz, aconsejó que todo ciudadano que ingrese al país proveniente de países, ciudades o regiones donde haya casos confirmados de coronavirus se autoimponga un aislamiento social preventivo de 14 días al llegar a Bolivia, para evitar la propagación de la enfermedad. Asimismo, recomendó asistir a centros hospitalarios a toda persona que tenga fiebre, tos o dificultad para respirar. La Dirección General de Migración informó que se habilitaron espacios especiales de aislamiento en 70 % de los puntos fronterizos, para los pasajeros sospechosos con síntomas del coronavirus que deseen entrar al país. Con la habilitación de estos espacios de aislamiento se pretende reforzar las medidas de seguridad. Pero esta labor debe ser encarada de manera integral con todas las entidades que tienen que ver con la salubridad y seguridad, razón por la que se deben dotar de los medios necesarios y personal suficiente para el control en terminales aéreas y puntos fronterizos que tiene el país.

Mientras tanto, los responsables de salud de cada región junto a alcaldes, gobernadores y representantes de instituciones regionales se han reunido con el gobierno para coordinar acciones, en tanto que las dos primeras personas enfermas que llegaron procedentes de Italia reciben atención médica aislada. La presidente Jeanine Áñez hizo un llamado a trabajar juntos a todos, al tratarse de una prioridad de los gobernantes y de todas las autoridades regionales para «atender y brindar tranquilidad a los bolivianos». El Gobierno ha instalado un comité intersectorial que coordina medidas de prevención con funcionarios de los tres niveles del Estado en terminales aéreas y terrestres, además de los pasos fronterizos.

La situación es complicada por diversos factores, primero porque se trata de una enfermedad sobre la que no hay experiencia en el mundo; segundo porque no existen en el país condiciones para enfrentar una epidemia al haberse descuidado permanentemente al sector de salud. Además, existe una natural preocupación generalizada de la población y un afán de agio por el comercio que especula con los precios de los productos destinados a la salubridad y la salud. El gobierno debe actuar contra los especuladores que hicieron desaparecer los barbijos y mascarillas sanitarias, así como desinfectantes. El hecho fundamental es comprender que la enfermedad ya está entre nosotros y es necesario actuar con serenidad, pero fundamentalmente con acciones oportunas, responsables y coordinadas. Para nadie es desconocido que los sistemas de salud en el país son deficientes y que nunca se ha dado prioridad, pese a que la Constitución Política del Estado determina que la salud es la función suprema y primera responsabilidad financiera del Estado.

Pero ante la crisis actual, lejos de buscar responsables, es el momento de actuar. Aprender de experiencias pasadas cuando la desgracia se ensañó con algunas regiones y la solidaridad se expresó más allá de las diferencias. Depende mucho de la responsabilidad con la que actúe cada ciudadano, además del deber que tienen que asumir las autoridades. Debemos comprender que en este momento se ha convertido en una necesidad urgente pensar y actuar solidariamente, y afrontar la delicada situación con actitudes positivas. La generosidad debe manifestarse en quienes tienen mejores posibilidades, porque la indiferencia frente al riesgo del vecino, puede volverse contra uno mismo. Es necesario también ver que esta es una oportunidad para dejar los malos hábitos y buscar nuevas y sanas formas de vida.

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