Tensión entre detractores y afines a Morales durante la visita de la CIDH

APG

Detractores y afines a Evo Morales se encontraron ayer en las puertas de la Defensoría del Pueblo en la ciudad boliviana de Cochabamba, a propósito de la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para observar la situación de derechos humanos en Bolivia.

Centenares de personas de ambos grupos llegaron hasta las oficinas de la defensoría en Cochabamba, en el centro de Bolivia, con pancartas y gritando consignas a favor y en contra de Morales y del Gobierno interino de Jeanine Áñez, respectivamente.

Hubo algunos momentos de tensión, con insultos y empujones de por medio, que fueron controlados por la Policía.

Un representante de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos en Cochabamba, Edwin Claros, dijo a los medios que hay «diversos sectores de la sociedad civil, además de personas que han sufrido violencia», que han podido reunirse con la misión de la CIDH que llegó a Bolivia.

«Ojalá que podamos superar en el tiempo porque, más allá del tema electoral, está dividido el país y hay que tratar de que de alguna forma en algún momento nos podamos unir los bolivianos», manifestó Claros.

La dirigente de la Confederación Sindical de Mujeres de Comunidades Interculturales de Bolivia, Angélica Ponce, cuyo sector es afín a Evo Morales, exigió «justicia» por los fallecidos en Sacaba y en El Alto.

Ambas ciudades vivieron las jornadas más trágicas de la violencia que azotó a Bolivia en las últimas semanas, con nueve muertos en cada una de ellas en operativos militares y policiales.

«La justicia internacional que se encuentra en Bolivia tiene que analizar, tiene que responder al pueblo boliviano», reclamó Ponce.

El secretario ejecutivo de la CIDH, Paulo Abrão, se encuentra en Bolivia en una visita de trabajo desde el pasado viernes para evaluar la situación de derechos humanos.

En una reunión de la Organización de Estados Americanos (OEA) celebrada el pasado 12 de noviembre, la misión de Bolivia, integrada por diplomáticos nombrados por el Gobierno de Evo Morales, pidió a la Comisión que acudiera al país.

Bolivia está sumida en uno de los conflictos más graves de su historia reciente, desde que el día después de las elecciones del 20 de octubre comenzaron las denuncias de fraude a favor de Evo Morales, quien fue proclamado ganador para un cuarto mandado consecutivo.

El pasado 10 de noviembre, la OEA constató en un informe graves irregularidades en esos comicios y Morales anunció su renuncia, forzado por las Fuerzas Armadas, para al día siguiente salir hacia México, donde está asilado.

La renuncia es calificada de «golpe de Estado» por varios Gobiernos y políticos latinoamericanos.

Otros países han reconocido al Ejecutivo interino de Jeanine Áñez, y parte de la comunidad internacional ha instado al diálogo sin pronunciarse sobre la crisis política.

La Defensoría del Pueblo de Bolivia ha reportado 33 fallecidos y 804 heridos durante la crisis en el país.