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jueves, abril 15, 2021
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«Una receta para el desastre»

La advertencia llega en momentos que en Bolivia se ha planteado un nuevo escenario al que el gobierno llama «postcuarentena» y vigilancia comunitaria, que ha puesto en vigilia a muchas de las restricciones. De hecho, el gobierno y algunas organizaciones empresariales, agro industriales, así como los gremiales y choferes han trabajado en la línea dirigida a que se flexibilicen las medidas de restricción. Sin duda eso lo desean todos los ciudadanos, pero la realidad y la responsabilidad aconsejan otra cosa.

La humanidad ha pagado un alto costo de vidas y de un grave derrumbe económico para intentar frenar la pandemia, y resultaría criminal, por un apresuramiento, tirar por la borda todo ese sacrificio.

La OMS señala que apoya plenamente los esfuerzos de reapertura: «queremos que los niños regresen a la escuela y las personas que regresen al lugar de trabajo, pero queremos que se haga de manera segura», explicó Tedros, y recalcó que ningún país puede simplemente fingir que la pandemia ha terminado ya que la realidad es que este coronavirus se propaga fácilmente, puede ser fatal para personas de todas las edades y la mayoría de las personas siguen siendo susceptibles a contagiarse.

«Si los países se toman en serio la apertura, deben tomar en serio la supresión de la transmisión y la importancia de salvar vidas. Esto puede parecer un equilibrio imposible, pero no lo es, se puede hacer y se ha hecho. Pero solo se puede conseguir si los países tienen el control de la transmisión, cuanto más control logren sobre el virus, más se pueden abrir. Reabrir sin tener el control es una receta para el desastre», dijo Tedros.

La OMS delineó cuatro medidas esenciales que todos los países, comunidades, e individuos, deben hacer para obtener el control sobre la enfermedad. Evitar los eventos públicos que expanden el contagio, como reuniones públicas, asistencia a estadios, clubes nocturnos, iglesias y otros eventos donde puedan concurrir multitudes.

Reducir las muertes es otro factor esencial, para lo cual tiene que protegerse a los grupos vulnerables, personas mayores, las personas con enfermedades subyacentes y los trabajadores esenciales. «Los países que hacen esto bien pueden hacer frente a bajos niveles de transmisión a medida que se abren», según la OMS. Al proteger a quienes están en mayor riesgo, los países pueden salvar vidas, evitar que las personas se enfermen gravemente y aliviar la presión sobre sus sistemas de salud.

Ser responsable individualmente, es otra de las medidas que plantea la Organización. Las personas deben desempeñar su papel tomando las medidas que está comprobado que funcionan para protegerse a sí mismas y a los demás: mantenerse al menos a un metro de distancia de los demás, lavarse las manos con regularidad, practicar la etiqueta respiratoria de cubrirse al toser y estornudar y usar una mascarilla. La OMS postula evitar las «tres C: espacios cerrados, lugares concurridos y entornos de contacto cercano».

Finalmente, la otra medida recomendada por la OMS tiene que ver con la función del Ministerio de Salud y las autoridades encargadas de encontrar casos, hacer test, aislar, rastrear y poner en cuarentena cuando sea necesario. Ningún país puede simplemente «pretender» que la pandemia se acabó, y el regreso a la normalidad debe hacerse de manera segura, advierte la agencia de salud dependiente de la ONU.

¿Bolivia ha logrado controlar los contagios y evitar los decesos? Nuestro país está en una etapa muy difícil. Según el gobierno están dadas las condiciones para aplicar la «postcuarentena», pese a que los colegios médicos y varios especialistas ven que los datos sobre los que se evalúa el comportamiento de la pandemia, son insuficientes para una valoración confiable. La escasez de pruebas, falta de equipos de protección para una mejor atención y un eficiente rastrillaje, ausencia de medicamentos esenciales, poco personal especializado, y otras deficiencias, son un testimonio cruel del enorme esfuerzo que se realiza, pero también del precario grado de eficiencia. Algunos municipios, como la sede de gobierno, El Alto y otros han decidido seguir con algunas restricciones, pero entran en conflicto con las liberalidades dispuestas por el gobierno central, y la poca colaboración de los gobiernos departamentales. En algún momento las autoridades nacionales y regionales tendrán que rendir cuentas de su labor, entre ellas el Comité Científico, que seguramente ha dado sus recomendaciones y conoce todo lo referente a la pandemia, incluyendo la compra de respiradores, equipo innecesario, sobreprecios, demora en la adquisición de equipos de bioseguridad y la aplicación de los protocolos para enfrentar al coronavirus.

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