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martes, septiembre 28, 2021
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Vuelve el «Kirchnerismo» a la Argentina

Argentina fue a las urnas y decidió volver al populismo encarnado por el «Kirchnerismo» y un ala del peronismo a la cabeza de Alberto Fernández -un ex colaborador de los gobiernos de los Kirchner- que ganó las elecciones frente al oficialista Mauricio Macri. El holgado triunfo descaró la segunda vuelta y el nuevo presidente asumirá funciones el 10 de diciembre, en medio de fundados temores de que la transición se convierta en el inicio de graves problemas económicos y sociales para este país, uno de los más ricos y solventes del continente, pero que en los últimos 70 años ha sufrido graves crisis económicas, de las que ha salido con mucho sacrificio.

Pese a los ejemplos de los males que varios países sufren por el populismo, entre ellos Argentina que deterioró su poder económico y productivo durante los regímenes de los Kirchner, ahora vuelven al poder, pese a que dejaron de herencia un clima económico y social explosivo que detonó durante el gobierno conservador de Mauricio Macri. La señal del retorno del populismo ya se dio en las elecciones primarias partidarias donde se percibió el voto castigo para Macri, que no pudo solucionar los múltiples problemas económicos y financieros. La sola posibilidad del cambio en ese momento generó temores que derivaron en el inicio de fuga de capitales y en una vertiginosa pérdida de valor de la moneda argentina frente al dólar.

El presidente electo Alberto Fernández advirtió a sus partidarios que festejaron el triunfo junto Cristina Fernández de Kirchner (que asumirá la Vicepresidencia), que tiempos difíciles se avecinan. Prometió gobernar para todos, reconociendo que la situación económica argentina es muy delicada. De hecho, tanto los medios de comunicación como analistas, economistas y políticos temen que vuelvan las turbulencias financieras. Recordemos que en el pasado se estableció, el «cepo» a las divisas, (control de dólares) y los «corralitos» a las cuentas bancaras para evitar que se saque dinero del sistema financiero.

El gobierno actual respondió a los temores señalando que está preparado para cualquier escenario durante la transición. Los medios de comunicación informaron que el Banco Central tiene un paquete de medidas de emergencia. En los últimos tres meses Argentina había perdido 22 mil millones en sus reservas netas. Asimismo, en la campaña electoral algunos sectores radicales alentaron medidas irracionales. Se lanzó un «Manifiesto Argentino», proveniente del nuevo grupo de intelectuales Kirchneristas que pregona y reclama la virtual eliminación del Poder Judicial, desconocer la deuda externa y reformular el sistema parlamentario, entre otras consignas.

El diario La Nación de Buenos Aires en su editorial señala que es de desear que quienes han ganado los comicios hagan de la concordia su objetivo y de la transparencia, su método de gobierno. Recuerda que el propio Fernández anunció que, a partir del 10 de diciembre, será garantía de un profundo trabajo tendiente a sacar a la Argentina de su grave crisis socioeconómica y a reconciliar a sus ciudadanos en un proyecto que incluya a todos. Advierte que «Esa convivencia interna entre sectores con intereses disímiles en el próximo gobierno será clave para saber si soplarán verdaderos vientos de recuperación y crecimiento o se impondrán las vetustas y destructivas ideas de un populismo que en el mundo no ha hecho más que oprimir, castigar y, ciertamente, involucionar».

Que Fernández haya tratado de calmar a los ahorristas diciendo que debían estar tranquilos porque con el Kirchnerismo en el poder sus dineros no corren peligros, puede ser interpretado de varias maneras, seña el editorial. Una de ellas es que, según su visión, sí se hubiera corrido ese riesgo de haber ganado otro candidato. Otra es que el Kirchnerismo ha cambiado, que no se apresta a reinventar cepos cambiarios, dibujar hacia la baja los índices estadísticos, someter a la Justicia, borrar la independencia de poderes, afectar seriamente la seguridad jurídica cambiando las reglas de juego, perseguir a opositores o atacar a los medios de prensa independientes. Recordemos que el Kirchnerismo hizo eso y mucho más, pero Fernández tiene a su favor un hecho que no se puede ignorar. Cuando trabajó con los Kirchner fue contestatario a ciertas políticas y hasta renunció a su cargo, lo que deja la esperanza de que no se vuelva al pasado populista.

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