EE.UU. encara reto de frenar contagios a la espera de vacuna contra la covid-19

EE.UU. covid-19
EFE

EE.UU. se enfrenta al reto de frenar la disparada de contagios de la covid-19, que hasta este domingo superan los 14,6 millones, mientras espera que la Agencia de Alimentos y Medicamentos (FDA, en inglés) dé su visto bueno a la vacuna contra el virus.

Tras tres récords consecutivos esta semana en el número diario de infectados, las autoridades insisten en el uso de la mascarilla, la distancia física y el lavado de manos como la mejor forma de parar la propagación.

Desmontando mitos

«Es muy importante que todas las personas comprendan que la forma en que se propaga este virus es que si estás con alguien en el interior sin máscara, esa es una oportunidad de propagación viral», declaró la coordinadora del grupo de trabajo de la Casa Blanca contra la covid-19, Deborah Birx, a la cadena NBC News.

La funcionaria lamentó que en sus encuentros con las comunidades exista quienes repiten «como loros que las máscaras no funcionan».

«Creo que nuestro trabajo es decir constantemente que son mitos», añadió la experta, al criticar que haya también quienes defiendan la inmunidad colectiva o los que niegan que las reuniones numerosas pueden resultar en un evento de mucha transmisión del virus.

En el mismo sentido se pronunció el secretario de Salud y Servicios Humanos, Alex Azar, quien exteriorizó la preocupación del Gobierno por la propagación de la covid-19 y el aumento de casos asociados a las reuniones por el día de Acción de Gracias y las festividades que se aproximan.

«Estamos preocupados por la gente y el comportamiento que se avecina en Navidad», dijo el funcionario a ABC News, e indicó que quieren asegurarse «de que los seres queridos de todos estén allí la próxima Navidad».

El país ha entrado, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés), «en una fase de alta transmisión» con el descenso de las temperaturas; en tanto que los expertos han advertido que aún no se conoce el impacto de los viajes y encuentros por la celebración de Acción de Gracias.

La cadena CNN indicó que el país agregó en los primeros cinco días de diciembre más de un millón de casos positivos a las estadísticas de la pandemia.

Además, citando información del proyecto COVID Tracking, CNN apuntó que más de 100.000 pacientes fueron hospitalizados en los últimos cuatro días, lo que supuso el mayor número de hospitalizaciones desde que comenzó la pandemia.

Otros medios han indicado que el coronavirus se convirtió en la principal causa de muerte en la última semana en Estados Unidos.

De acuerdo con el Instituto de Métricas y Evaluaciones de la Universidad de Washington, unas 12.000 personas fallecieron en la última semana tras contraer el virus.

Luz al final del túnel

Moncef Slaoui, asesor jefe de la Operación «Warp Speed» («velocidad de la luz»), diseñada por EE.UU. para acelerar las soluciones médicas a la pandemia, consideró que ya hay «luz al final del túnel», pero, entretanto, animó a los estadounidenses a continuar con el uso de cobertores faciales y las otras medidas de protección.

El funcionario se pronunció cuando el país está a la espera de lo que se decida el próximo jueves en la reunión convocada por la FDA para evaluar si aprueba la vacuna desarrollada por la farmacéutica Pfizer y su socia alemana BioNTech.

Una semana después, el 17 de diciembre, la FDA volverá a sostener un encuentro para sopesar la autorización de emergencia en Estados Unidos que han pedido los fabricantes de otra vacuna, la de Moderna.

«Si la vacuna se aprueba el día 10 o el 11, en el momento en que se apruebe, comenzarán los envíos. Deberían tardar unas 24 horas en llegar a los distintos sitios de vacunación que las distintas jurisdicciones y estados nos han dicho que les enviemos las vacunas», afirmó el funcionario en una entrevista con la cadena CBS News.

«Y dentro de, diría yo, 36 horas después de la aprobación, potencialmente podría tener lugar la primera inmunización», estimó.

Slaoui anticipó que se puede empezar «a ver algún impacto» de la vacunación entre «las personas más susceptibles probablemente en el mes de enero y febrero».

«Pero en cuanto a la población, para que nuestras vidas empiecen a volver a la normalidad, estamos hablando de abril o mayo», puntualizó.