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sábado, julio 24, 2021
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El contrabando perjudica al agro

El valor de las exportaciones bolivianas de alimentos crece gracias a las inversiones, iniciativa y esfuerzo privado, pese a las condiciones adversas que mantiene el Estado, con restricciones para competir en el comercio internacional, trabas, cargas impositivas, bloqueos de carreteras, tensión política y social, y el contrabando que provoca pérdidas anuales de por lo menos 400 millones de dólares a ese sector. Los impedimentos para el uso de biotecnología, así como la hostilidad hacia al capital privado, impiden el pleno desarrollo de las iniciativas que han demostrado pujanza, perseverancia y voluntad para salir adelante a pesar de las condiciones adversas.

El Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) informó que el valor de las exportaciones bolivianas de alimentos creció en 49 % alcanzando 594 millones de dólares en el primer cuatrimestre del presente año. En la pasada gestión en el mismo periodo solamente se logró exportar por valor de $us 399 millones. En el primer cuatrimestre de 2021, las importaciones de alimentos al mercado interno alcanzaron un valor de $us 164 millones. Con esos datos, el IBCE, sostiene el sector agroalimentario registró un saldo comercial positivo de $us 430 millones. Los principales alimentos bolivianos exportados fueron la torta de soya por $us 289 millones, aceite de soya en bruto $us 130 millones, castañas $us 34 millones, carne bovina $us 34 millones, aceite de girasol en bruto $us 27 millones, aceite refinado de soya $us 21 millones, quinua $us 20 millones, bananas $us 16 millones, azúcar $us 14 millones y harina de soya $us 12 millones.

Pero el contrabando impide que el país logre mejores ingresos. La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), los Productores de Maíz y Sorgo (Promasor), la Unión de Cañeros y otros productores vitivinícolas y de fruta denunciaron que el contrabando afecta decisivamente a ese sector ocasionando pérdidas por más de 400 millones de dólares. Lamentan que el ingreso de productos de contrabando y sin registro sanitario desincentive a los productores y que la actividad ilegal provoque fuga de divisas; por ello, llaman a las autoridades a defender a la producción nacional. Hicieron notar que se habla de desarrollo económico, pero en la realidad no se apoya al sector y los productos vía contrabando se venden en los mercados sin control. Solicitaron a las autoridades nacionales a tomar las medidas que sean necesarias para frenar el ingreso de productos de contrabando.

Anapo, a través de su presidente, Fidel Flores, denunció que el contrabando de productos agropecuarios que ingresan principalmente de la República Argentina, por el punto fronterizo de Yacuiba, provoca competencia desleal los productores bolivianos. «Las diferencias cambiarias y la mayor productividad que tienen en Argentina, por el uso de la biotecnología, están generando condiciones para que ingresen granos de estos cultivos, afectando a los productores bolivianos y poniendo en riesgo la soberanía alimentaria del país», alertó Flores. Explicó que se deben mejorar los controles para evitar el contrabando de estos productos que incluso ingresan haciéndolos pasar como de producción nacional del área de influencia de la frontera, con lo cual, pasan todos los puntos de control establecidos en la carretera. Sugiere que se establezca «el registro de productores en las áreas de potencial contrabando a través del Senasag y la Aduana Nacional».

Los productores insistieron también en su pedido al Gobierno para que se permita el acceso al uso de nuevos eventos de Organismos Genéticamente Modificados para la soya y maíz, con la finalidad de que puedan mejorar la productividad y competir en mejores condiciones. Sin duda, es necesario que se lleven a la práctica los acuerdos que en principio se lograron entre el gobierno y los productores hace cinco años, en la cumbre agropecuaria que coincidió en la necesidad de potenciar al agro como medida efectiva para la diversificación productiva nacional. Bolivia se sigue quedando a la zaga, porque persisten prejuicios para afrontar con decisión el problema de la producción agropecuaria a economía de escala. Debería trabajarse en atraer capitales frescos y tecnología, destrabar las exportaciones, y garantizar la seguridad jurídica. Nuestro país tiene que adoptar decisiones cruciales, cuanto antes, para preservar y garantizar la seguridad alimentaria y convertirse en un importante exportador de alimentos. Es una alternativa a seguir dependiendo de las materias primas.

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