La pobreza, aún sin solución

La desinformación ha sido una de las herramientas utilizadas durante los últimos 14 años. Se ha efectuado un manejo discrecional de las estadísticas para mostrar avances y supuestas metas exitosas mediante gastos en propaganda y presiones publicitarias para evitar que se difunda la verdad. En el imaginario queda todavía la idea de que en país se luchó en forma efectiva contra la miseria y se lograron indicadores de una considerable reducción de la pobreza extrema durante el gobierno del Movimiento Al Socialismo.

Pero la realidad muestra otro rostro. Lo que dejó el MAS poco a poco se va conociendo, como los resultados de gastos millonarios en proyectos fallidos y las razones para que la economía haya logrado ingresos nunca antes vistos en el país. Según el anterior Gobierno fue la nacionalización la que originó los altos ingresos, pero se ha confirmado que Bolivia recibió ingresos extraordinarios por los altos precios del gas natural y por haberse determinado el aumento del pago de regalías hasta el 51% por el congreso de la República antes de la llegada de Evo Morales al poder. La nacionalización solamente fue publicitaria ya que han sido las empresas extranjeras las que han seguido manejando la producción, mientras YPFB gastaba millones en publicitar la supuesta nacionalización y sus resultados y ampliaba la burocracia. En todos los informes de fin de gestión se hacía referencia a que se había logrado reducir la pobreza gracias a la nacionalización. Pero la pobreza continúa estacionada en nuestro país. Es verdad que se logró reducir los índices de pobreza, pero a pesar de los altos ingresos del país la pobreza no halla solución.

La Fundación Jubileo sostiene que el porcentaje pobreza todavía es alto. La pobreza moderada rural afecta a 53,9 % de la población y la pobreza extrema rural a 34,6 %, señala un documento de la Fundación Jubileo titulado ¿Cómo dejaron al país?: con gastos elevados, deuda externa, ahorros disminuidos y menores ingresos. En cambio, en el área urbana, la pobreza moderada alcanza a 26,1 % y la pobreza extrema a 7,2 %, según cifras oficiales a 2018. Señala que 1,7 millones de personas salieron de la situación de pobreza en Bolivia. A partir del año 2015, coincidente con el final del auge de las exportaciones de las materias primas, se registró una desaceleración económica que tuvo como consecuencia menores tasas de reducción de la pobreza. Bolivia es el país que menos redujo la pobreza en la región, apenas 0,1 puntos porcentuales entre 2016 y 2017, según estimaciones de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) efectuadas el pasado año. Los datos del organismo en su reporte anual Panorama Social de América Latina revelan que en 2015 este indicador se situaba en 35%, al año siguiente en 35,3% y en 2017 alcanzó una tasa de 35,2%.

Eso significa una disminución de 0,1 puntos, aunque en el mismo informe se incluye también cifras del Gobierno que dan cuenta que en 2015 la pobreza en Bolivia se situaba en 38,6%, al año siguiente en 39,5% y en 2017 se registró una tasa de 36,4%. Es decir que habría una reducción de 3,1 puntos porcentuales entre 2016 y 2017. El informe aclara que las estimaciones de la CEPAL «corresponden al cuarto trimestre de cada año, mientras las estimaciones oficiales corresponden al segundo semestre de cada año». Bolivia tiene 11,3 millones de habitantes, de los cuales 3,9 millones son pobres (35%). De haberse aprovechado coherentemente el boom de ingresos por los altos precios de las materias primas, que se traducen en ingresos superiores a los 70 mil millones de dólares en los 14 años del régimen masista, en lugar del despilfarro, probablemente el país habría logrado despegar hacia un efectivo desarrollo económico y social.