Acuerdo regional contra el coronavirus

Los países miembros del Foro para el Progreso de América del Sur (PROSUR) acordaron una serie de acciones conjuntas dirigidas a enfrentar la situación de emergencia que vive la región como consecuencia de la pandemia de coronavirus. Hasta el momento efectuaron dos «videoconferencias» conjuntas que permitieron algunos acuerdos que pueden ser decisivos en la causa común que une a todos para enfrentar la pandemia. En la reunión de esta semana se acordó coordinar algunas actividades, entre ellas gestiones ante organismos internacionales y lograr adquisiciones conjuntas de medicamentos y artículos sanitarios, así como dialogar para coincidir en la aplicación de determinadas medidas.

Por ejemplo, entre las acciones se buscará coordinar la fecha del levantamiento de las cuarentenas sanitarias, así como la reapertura de aeropuertos o zonas fronterizas. El anuncio de las determinaciones adoptadas se efectuó simultáneamente en los diferentes países. En Bolivia la presidente Jeanine Áñez, explicó que el objetivo de la reunión fue analizar la aplicación de un plan para enfrentar al COVID-19 y mitigar sus efectos, con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). A su vez, el ministro de Relaciones Exteriores, de Paraguay, Antonio Rivas Palacios, brindó detalles sobre la teleconferencia de la que participaron los presidentes de Paraguay, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador y Perú. Rivas Palacios informó que una de las acciones acordadas es la compra conjunta de respiradores, equipos de protección, test de coronavirus e insumos varios. Para ello, cada país deberá elaborar una lista de sus necesidades. También participó en la conferencia a distancia el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno.

Anteriormente hubo otra videoconferencia en la que sentaron las bases para coordinar la lucha contra el coronavirus, siempre en el marco de PROSUR, que es un organismo internacional –creado en 2019– propuesto por los presidentes de Colombia y de Chile, Iván Duque y Sebastián Piñera, respectivamente, con el objeto de favorecer la integración en Sudamérica, en reemplazo de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur). En la anterior reunión efectuada en marzo, los Jefes de Estado y Altos Representantes de la República Federativa del Brasil, la República de Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay y Perú, así como Bolivia en su calidad de Estado observador, participaron de una videoconferencia presidida por Chile, en su carácter de Presidente Pro Témpore de PROSUR.

La videoconferencia se convocó luego de que el coronavirus fue calificado por el Director General de la Organización Mundial de la Salud (OMS) como pandemia global. El encuentro sirvió para analizar las consecuencias sanitarias, sociales y económicas de la pandemia, su impacto en el contexto regional y los esfuerzos que a mediano y largo plazo demandará el combate al COVID-19.

Además, se reconoció la importancia de que los esfuerzos, tanto de mediano como de largo plazo sean enfocados en el bienestar de los ciudadanos. Conscientes del desafío que representa la nueva pandemia, y de la conveniencia de coordinar acciones y de fortalecer la cooperación regional para encarar este reto de manera concertada, ágil, efectiva y eficiente, los miembros del PROSUR emitieron una declaración de ocho puntos, en los que se comprometen, entre otras determinaciones, a propiciar la elaboración e implementación de políticas, planes y acciones que faciliten el tránsito y el retorno de los nacionales de los Estados de la región a sus países de residencia u origen, para lo cual deberán trabajar en estrecha coordinación los Ministerios del Interior, Relaciones Exteriores, Salud, Transporte y otras instituciones competentes, en un marco de concertación y en pleno respeto de la soberanía y del ordenamiento jurídico vigente en cada país.

Otro acuerdo tiene que ver con la necesidad de intercambiar informaciones periódicamente sobre la evolución de medidas que tengan impacto en el transporte aéreo, terrestre y marítimo, especialmente en lo relativo a la suspensión de vuelos y otras medidas que restrinjan o afecten la movilidad de personas. Evitar que las medidas adoptadas puedan tener incidencia negativa en la libre circulación de bienes, especialmente, en aquellos necesarios o indispensables para el cuidado de la salud. También se acordó intercambiar información sobre experiencias en las acciones para controlar el virus. Sin duda se trata de un oportuno y provechoso acuerdo que permite operar en forma coordinada en la región en situaciones de crisis como la que vive en este momento, como consecuencia de la pandemia de coronavirus.