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viernes, septiembre 30, 2022
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El mensaje presidencial

Un escenario muy diferente al de años anteriores vivió el país durante el feriado del 22 de enero, y en lugar de confrontación se destacó la búsqueda de acuerdos, así como el trabajo por solucionar los múltiples problemas heredados de la anterior administración. La presidente Jeanine Áñez sostuvo que la paz, libertad y democracia han llegado para quedarse, luego de superar, con fe, compromiso y honestidad, uno de los conflictos sociales más violentos en la historia boliviana, tras el fraude electoral. En un mensaje a la nación recordó que cuando asumió la presidencia, el país se encontraba en un profundo estado de convulsión social fomentado por quienes se resistían a escuchar a los bolivianos, por lo que se enfocó en un norte de pacificación para derrotar la violencia.

A diferencia del recuento de datos sobre la economía en los que se enredaba Evo Morales comparando los magros ingresos del siglo pasado con los que administró el régimen del MAS, Áñez fue sobria y puntual refiriéndose a hechos, aunque también incurrió en valoraciones y calificaciones sobre lo que fueron los casi 14 años del gobierno masista. Es necesario destacar algunos conceptos sobre los que pueblo boliviano en su conjunto, y especialmente los militantes del MAS deberíamos meditar profundamente que surgen del mensaje presidencial. «Debemos ver el futuro con optimismo, si hemos podido liberarnos de un destino como el de Venezuela, podemos estar seguros de que la paz, la libertad y la democracia han llegado para quedarse», dijo la Jefe de Estado. Evidentemente, es necesario comprender que nuestro país estuvo muy cerca de caer en las profundidades a las que el socialismo del siglo XXI llevó a Venezuela. La confluencia de fuerzas ajenas para llevar a Bolivia a ese destino no ceja en su conspiración, y hechos concretos se ponen en evidencia desde México, Argentina, España y otras latitudes.

Destacó la valentía de los bolivianos, que fueron capaces de derrotar un fraude electoral protagonizado por un «gobierno autoritario» que pretendía eternizarse en el poder, a la cabeza de Evo Morales.

Lamentablemente, también hubo omisiones y un sesgado criterio para evaluar los acontecimientos, ya que dijo que la lucha en las calles fue pacífica, sin disparar un solo proyectil ni cometer actos vandálicos, y ni se mencionó el hecho de que hubo víctimas que cayeron en ambos lados de los grupos enfrentados. Al referirse a la situación actual explicó que, tras asumir la presidencia, encontró un Estado «complejo» y «difícil», porque el gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS) mintió a los bolivianos sobre la situación real de los últimos 14 años, dejando al país con seis años continuos de déficit fiscal y cinco de déficit comercial.

Bolivia tuvo, en los últimos 14 años, cinco veces más ingresos que en anteriores periodos, al confiscar recursos a las gobernaciones, pero los bolivianos no sintieron cinco veces mejor salud, educación o empleo, lamentó la presidenta Áñez. Asimismo, en la valoración era necesario referirse a la naturaleza, su calidad y condición de transición del gobierno actual hacia la institucionalización de los poderes del Estado, que es la misión principal de la administración vigente, que tiene un mandato específico para entregar el mando de la nación a un nuevo gobierno en plazos ya establecidos.

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