La presidenta cierra el cambio de gabinete tras la crisis interna

APG

La presidenta Jeanine Áñez completó este martes la remodelación del área económica de su gabinete tras varias renuncias por discrepancias internas, a menos de un mes para las elecciones en el país.

Adhemar Guzmán fue posesionado como nuevo ministro de Desarrollo Productivo, en un acto en el palacio de Gobierno en La Paz.

Áñez aseguró que con este nombramiento se completa el cambio de gabinete en el área económica, en la recta final de su mandato transitorio antes de las elecciones generales del 18 de octubre.

El objetivo es que el Gobierno que salga de las urnas encuentre el camino para afianzar la recuperación económica del país, golpeado por la pandemia de la COVID-19, y la generación de empleo, afirmó.

Guzmán, hasta ahora viceministro de Comercio Interno, hizo hincapié en estos objetivos, apelando a la libertad económica y al protagonismo del productor frente a lo que calificó como un «acoso» del Estado en referencia al anterior Gobierno de Evo Morales.

El Estado debe propiciar un ámbito favorable que estimule el desarrollo económico, pero con seguridad jurídica para empresarios y emprendedores, subrayó.

La remodelación del gabinete se desencadenó este pasado lunes cuando el hasta entonces ministro de Economía, Óscar Ortiz, anunció su salida por discrepancias internas con su par de Gobierno, Arturo Murillo.

Al poco del anuncio de Ortiz comunicaron su renuncia las autoridades de Trabajo, Óscar Mercado, y de Planificación del Desarrollo, Abel Martínez.

Jeanine Áñez nombró seguidamente nuevos ministros de Economía a Branko Marinkovic, a Álvaro Tejerina en Trabajo y a Gonzalo Quiroga para Planificación del Desarrollo.

Marinkovic, hasta entonces ministro de Planificación del Desarrollo, dejó vacante la cartera que ahora asume Guzmán.

Estos cambios son los primeros en el Gobierno de Áñez desde que el pasado 17 de septiembre anunció su retirada de la carrera electoral al frente de la alianza Juntos para los comicios de octubre.

Varias voces del Movimiento al Socialismo (MAS) de Evo Morales han advertido de que el Ejecutivo se desmorona igual que la economía del país.

La economía boliviana cayó el 7,9 por ciento de enero a julio de este año y el desempleo subió al 11,8 por ciento, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) del país, que atribuye estos datos a la cuarentena que desde finales de marzo a agosto incluido estuvo vigente en Bolivia por la pandemia.