¿Milicias, para qué?

Dr. DAEN. Ronald Torres Armas

Entre otras, las FF.AA. tienen la misión de dar seguridad al Estado y garantizar la estabilidad del Gobierno legalmente constituido. Si el Gobierno crea milicias, prohibidas por el Código Penal, atenta contra la seguridad, la estabilidad y unidad del país, como lo prescribe el artículo 124° de la Constitución.

Las FF.AA. no permitirán que milicias armadas interfieran en el cumplimiento de su misión y ejerzan un contrapoder al único titular de la administración de la fuerza armada reconocida constitucionalmente. Sin embargo, el peligro es la sumisión de algunos miembros de las FF.AA. al gobierno de turno, lo que envilece a las FF.AA. Si admiten la existencia de milicias significará aceptar ser instrumento de un proyecto político, incurriendo en los delitos de incumplimiento de los deberes de fidelidad a la Constitución y de neutralidad política. Sus miembros están desafiados a decidir qué es lo primordial: ¿Garantizar la estabilidad de un Gobierno Constitucional, pero con claras conductas ilegales e ilegitimas o, defender la unidad y seguridad de la patria, orientadas al imperio del Estado de Derecho?

Si la creación de milicias conducirá al enfrentamiento fratricida de una guerra civil, es obvio el bien superior que deben defender. Las FF.AA. son y deben ser leales al Estado, no a un gobierno circunstancial y temporal. Se subordinan a los altos intereses del Estado en la persona del presidente, pero solo cuando este representa a la institución presidencial. Es decir, su juramento es preservar y defender el interés general y no el de un partido o sistema político, sobre todo si este excede sus atribuciones violando la Constitución y las Leyes.

Las políticas de defensa, son y deben ser políticas de Estado, no sujetas a la contingencia política. El poder coactivo del presidente no está dispuesto a su arbitrio, es la Constitución la que fija los límites de su poder, y son los excesos, es decir el poder ejercido más allá de los límites fijados por las leyes las causas de la ingobernabilidad e inestabilidad del Estado. Las FF.AA. deben sustentar a un Gobierno legítimo y legal, en el que el ejercicio de sus potestades se basa no solo en la existencia de normas jurídicas, sino en su cumplimiento.

La pretensión del MAS de emplear las «milicias» para imponer sus decisiones, evidencia incapacidad de control e ineficacia de gestión y la izquierda fundamentalista que busca dominar y subordinar a las FF.AA. recurriendo a la coacción o a la violencia para ser obedecido, debe saber que el único competente para llevar a cabo una eventual Reforma Parcial de la Constitución, es el soberano mediante Referéndum Aprobatorio.

La decisión sensata, es que el Gobierno se encuadre al respeto riguroso de la Constitución.

De lo contrario, la «otra mitad» del país, no lo aceptará y convertirá sus actos en resistencia permanente.