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miércoles, junio 12, 2024
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Oro, contrabando, y política

La situación económica es complicada pese al optimismo del gobierno que considera que el país está logrando salir de la crisis. Ojalá así sea y que las medidas adoptadas cumplan los objetivos de sanear las finanzas públicas. Pero para ello es necesario que se adopten medidas acertadas y se efectúe un seguimiento responsable en su ejecución, y además, se atiendan los factores elementales destinados a proteger la economía. Hace poco el gobierno aprobó la ley del oro como una urgencia, con la idea de que el oro que se produce en el país se quede y vaya a reforzar las reservas nacionales. Lastimosamente el resultado -inicial- es decepcionante, ya que lo único que se ha logrado es vender 17 toneladas de las reservas de oro por un valor de algo más de mil millones de dólares, mientras que apenas se recuperó de la producción minera nacional, 68 kilos del metal precioso. ¿A dónde va el resto de la producción de oro nacional que se estima en varias toneladas?

Sin duda una parte importante sale de contrabando, que es uno de los factores básicos a enfrentar. Las exportaciones legales anuales de oro llegan a los tres mil millones de dólares, según datos del año pasado. El país pierde sumas difíciles de estimar por la evasión impositiva y el contrabando, que hasta ahora el gobierno no ha podido controlar. La empresa privada considera, además, que esta ilícita actividad pone en peligro a miles de empresas legales.

La Cámara Nacional de Industrias (CNI) considera que los grupos que se dedican a esta actividad ponen en riesgo a 39.000 industrias que se encuentran legalmente constituidas en el país. Asimismo, teme que más de 600.000 fuentes de empleo se puedan ver afectadas por la «asfixia económica» que representa. Pablo Camacho, presidente de la CNI, Pablo Camacho, según una publicación, calificó como «crimen organizado» a las estructuras contrabandistas que operan en el país. Recordó que anteriormente ya se había explicado que ya no se trata de un contrabando hormiga, «hoy hablamos de grandes mafias. Son más de tres mil trescientos millones de dólares que se lleva el contrabando, eso representa básicamente un mes del PIB», añadió Camacho. En 1999 se estimaba que el contrabando movía $us 1.000 millones, según estudios que hizo la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB). 23 años después se triplicó a $us 3.331 millones de forma anual.

La devaluación de las monedas de los países vecinos ha influido a que el contrabando continúe y crezca, por ejemplo, Argentina se encuentra en primer lugar, luego le sigue Brasil, en tercer lugar Chile y finalmente, Perú. Si bien la economía está creciendo cerca al 4% en promedio anual, en los últimos cinco años, el contrabando está en incremento entre el 7% y el 8%.

Pero hay otros factores que es necesario encarar. Varias instituciones nacionales dedicadas al análisis económico y las perspectivas del país, así como organismos internacionales, coinciden en que existen algunos factores que impiden la reactivación económica, que el gobierno debe atender responsablemente y que representan un serio riesgo para la estabilidad. Consideran que el gobierno tiene que lograr controlar la reducción constante del nivel de las Reservas Internacionales Netas (RIN), que se sustentan con divisas, oro y activos que se han quedado en las cifras más bajas de los últimos 30 años. Las medidas adoptadas por el gobierno con la ley del oro estaban dirigidas precisamente para fortalecer las reservas, pero además de aprobar leyes, es necesario hacerlas respetar. El oro se está yendo por alguna parte. Los miles de productores, sumados a empresas chinas y de otros países producen una cantidad que se desconoce, pero que se calcula en toneladas.

Pero, además, es necesario que el gobierno controle el déficit fiscal que surge del elevado gasto público, superior a los ingresos tiene el Estado por el gas, los minerales, las exportaciones en general, los impuestos y otros. El gobierno tiene que ser responsable en no gastar más de lo que se tiene, y antes que después, tomar decisiones heroicas sobre las empresas deficitarias creadas sin estudios que justifiquen su existencia. La austeridad tiene que imponerse en una situación como la actual. Se trata de asumir la realidad antes de que sea demasiado tarde. Si por conveniencias políticas, electorales o de coyuntura se mantiene la actual situación, el desenlace posterior podría ser mucho más grave.

Otro factor importante tiene que ver con la necesidad de diversificar la producción y las exportaciones, para sustituir los ingresos perdidos provenientes del gas natural, pero no con proyectos sobredimensionados que no arrancan ni logren sostenerse, sino con tecnología de punta e inversiones que es necesario atraer, para lo cual es imprescindible reponer el estado de derecho y la seguridad jurídica. Hay varios otros factores indispensables más, como devolver la tranquilidad y paz social al país, que se encuentra convulsionado por la política agresiva contra las regiones, las persecuciones políticas, y la polarización de posiciones no solamente entre el oficialismo y la posición, sino entre facciones dentro del propio gobierno que han desatado la intranquilidad general.

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