Se acentúa la conflictividad

La falta de una política de prevención de situaciones de conflicto le pasa una factura muy alta en daños y perjuicios al país. No hay día en que algún sector este movilizado, en emergencia, o bloqueando. Se impide llevar la basura a los depósitos sanitarios, se interrumpe el transporte público o se paralizan las labores en sectores claves para un normal desarrollo de actividades. La cultura del diálogo, negoción o previsión sobre tensiones está ausente en las previsiones del gobierno.

Ahora, un nuevo conflicto se suma a lo ya existentes creado por las autoridades al pretender imponer precios de los productos a un sector del agro, mientras los médicos están en paro, los centros hospitalarios solamente atienden emergencias, y los contagios ya pasaron de 240 mil en todo el país. La Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas (Anapo) determinó iniciar un bloqueo indefinido de caminos en las principales zonas productoras de Santa Cruz, a partir de las 0.00 horas de este lunes 22 de febrero, en rechazo a la banda de precios de harina de soya en el mercado interno y demandando el acceso a nuevos recursos de biotecnología en los cultivos de soya y maíz.

La reacción de los agroindustriales obedece a la decisión del gobierno nacional de fijar una franja de precios para el primer semestre de este año, que obliga a las industrias oleaginosas a entregar harina solvente de soya a los avicultores, lecheros y porcinocultores a 295 dólares por tonelada. Los bloqueos se realizarán en Cuatro Cañadas, San Julián, Puente de la Amistad y otros puntos de las zonas del departamento, anunció Fidel Flores, presidente de Anapo, quien sostuvo que se vieron «obligados a tomar esta extrema medida» debido a que el Gobierno no ha atendido la demanda de los productores de eliminar la banda de precios para la venta de harina de soya en el mercado interno.

El directivo de Anapo señaló que en las reuniones con los ministros de Desarrollo Rural y Tierras y de Desarrollo Productivo y Economía Plural recibieron la negativa de eliminar la banda de precios, los cupos de abastecimiento y permitir la libre exportación. «Nuestro pedido es genuino de los productores quienes sentimos que esta política de regulación de precios en el mercado interno solo distorsiona los procesos de negociación para obtener un precio justo por nuestra producción», explicó Flores. También indicó que los productores soyeros no están dispuestos a continuar subsidiando a los sectores pecuarios con un precio de harina por debajo del precio de mercado, que es traspasado a los productores cuando venden su grano de soya a las industrias.

Informó que se ha propuesto al Gobierno que, si quieren subsidiar a los productores pecuarios, «que Emapa compre el grano de soya para su transformación en harina, y después puede entregar a los pecuarios a precios de subsidio si lo consideran conveniente», afirmó. Asimismo, Anapo convocó a todos los productores soyeros a participar del bloqueo masivo de carreteras. En un comunicado esa organización reclama el derecho a recibir un precio justo por su producción. También se informó que se reunirán los pequeños productores para definir la forma en que se sumarán a esta medida de presión a partir del lunes, de manera que todo el sector en su conjunto se sume a la protesta. Pequeños y medianos productores rompieron el diálogo con el ministro de Desarrollo Productivo al no encontrar un consenso en lo referido a la fijación de la banda de precios de los productos de la soya, según reportes televisivos.

El otro conflicto que crece es el del sector de salud que responde a la negativa del gobierno de abrogar la Ley de Emergencia Sanitaria. Según el gobierno el paro fue un fracaso. De acuerdo a informes de prensa, el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, dijo que el 69% de los 4.300 establecimientos de salud que existen en el país, está trabajando con normalidad pese al paro médico.

El Consejo Nacional de Salud (Conasa) determinó un paro general hasta el 28 de febrero en rechazo a la promulgación de la Ley de Emergencia Sanitaria. Sin embargo, la dirigencia médica adelantó que los servicios de emergencia se mantendrán y se reforzarán. El Ministro de Gobierno considera que el paro médico fue un fracaso, «así también hemos visto varios sectores de la sociedad civil que ha expresado su disconformidad con esa medida», añadió el Ministro de Gobierno. Desgraciadamente, es la comunidad nacional la que sufre las consecuencias de los desacuerdos y decisiones poco meditadas que se asumen en el país, tanto desde el gobierno como de diferentes sectores que hasta ahora no han podido encontrar mecanismos de reclamo y solución de conflictos, que no sea mediante movilizaciones paros y bloqueos.