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viernes, mayo 17, 2024
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Transparencia para la industria del litio

La industrialización del litio en nuestro país, pasa por una disyuntiva entre la urgencia de definir y llegar a la producción y exportación de este valioso mineral, y la necesidad de transparencia, como requisito indispensable para que se logre el concurso de todos, frente a una oportunidad histórica para que Bolivia sea protagonista en el proceso de transición energética en el que el planeta y la humanidad están empeñados. Aunque el dilema pareciera simple, la realidad que vive el país puede empantanar cualquier iniciativa, por más urgente que sea, debido a los intereses políticos, ideológicos, geopolíticos y económicos, tanto nacionales como internacionales que entran en juego. Las acusaciones contra el Presidente del Estado y su hijo, efectuadas por un expresidente, dan una muestra de los extremos que sondean un proyecto de esa naturaleza.

No es suficiente plantear la necesidad de que la transparencia debe ser la base de la función de todo gestor público. Se trata de un principio que es indicador esencial de un proceso democrático que a su vez define la valoración y la participación ciudadana. La transparencia se basa en la apertura de información para la sociedad con acceso a los mecanismos y actuaciones de los gobiernos. Con mayor razón cuando se trata de proyectos como el litio que generarán un millonario movimiento económico, no solo por los contratos de concesiones, sino porque son parte de una amplia cadena de proyectos derivados y empresas que se tendrán que crear.

Por ello el amplio interés sobre las reservas de litio de los salares bolivianos que posiblemente sean las más grandes del mundo, aunque ahora se cree que en Estados Unidos se han descubierto yacimientos mucho mayores. Precisamente, la semana pasada, el bloque de países de la Unión Europea (UE) expresó su «alto interés» de invertir en la cadena productiva de industrialización del litio, y acordó una agenda de trabajo con Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB). El embajador de la Unión Europea, Michael Doczy, se reunió con la presidenta de YLB, Karla Calderón para expresarle su interés de invertir en el país. De la cita también participaron los embajadores de Francia, Helene Roos; de Alemania, José Schulz; de Suecia, Nicolas Weeks, y de Italia, Fabio Messineo, según un informe de ABI. Pero el gobierno ya suscribió acuerdos con empresas de China y Rusia, cuyos alcances no son de conocimiento público.

El hecho es que en este momento se trabaja intensamente en el mundo para cambiar la base energética y lograr una energía más amigable con la naturaleza. Un artículo publicado por El País, de España, hace referencia al lanzamiento que hizo la CEPAL de la publicación titulada «Extracción e industrialización del litio. Oportunidades y desafíos para América Latina y el Caribe», en la que se afirma que la lucha contra el cambio climático es el principal motor que hace disparar la demanda actual y futura del litio y otros minerales críticos. De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía, la demanda de litio podría multiplicarse por 42 en 2040, en el escenario de Desarrollo sostenible conforme con el cumplimiento de los objetivos del Acuerdo de París.

El artículo, firmado por José Manuel Salazar-Xirinachs, Secretario Ejecutivo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), considera que por su elevado nivel de recursos y reservas de litio, la región está llamada a convertirse en un actor mundial clave en esa industria. El 56% de los recursos mundiales de litio se concentran en el denominado triángulo del litio, compuesto por la Argentina, Bolivia y Chile. China, los Estados Unidos y la Unión Europea lideran la industria de la electromovilidad y cuentan con una serie de políticas que buscan asegurar el suministro de minerales considerados críticos para la transición energética. A su vez, en ALC el recurso es considerado estratégico en Argentina, Bolivia, Chile y México, por el potencial para promover el desarrollo socioeconómico, la agregación de valor y los encadenamientos productivos.

Agrega que, en los próximos años, esta agenda productiva en los países de la región ricos en recursos de litio presentará oportunidades, pero también desafíos y amenazas. Las oportunidades más inmediatas para la región son las que se originan en las actividades de extracción y refinamiento del litio: crecimiento de las exportaciones, generación de empleo, incremento de la recaudación fiscal y creación de eslabonamientos productivos aguas arriba.

Más adelante, el informe advierte sobre los desafíos, ya que la ampliación industrial a gran escala requeriría de financiamiento elevado, acceso a otros minerales considerados críticos y competencias humanas y tecnológicas. Por otra parte, la explotación industrial del litio tiene también desafíos socioambientales, derivados principalmente del consumo de agua en los procesos extractivos en zonas que enfrentan alto estrés hídrico, el impacto sobre la biodiversidad y las actividades económicas tradicionales de grupos sociales que habitan cerca de los salares. Otra amenaza que cita el Director de la CEPAL, es la posibilidad de desarrollo de tecnologías alternativas de baterías que sean menos intensivas en el uso de litio o que no lo utilicen del todo, así como el desarrollo de oferta de litio en otras regiones y países, lo que sugiere que la explotación del litio es posiblemente una ventana de oportunidad con horizonte limitado en el tiempo, por lo que los países deben agilizar sus proyectos de extracción e industrialización.

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