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domingo, junio 19, 2022
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Piedra de Agua, de la FC-BCB, dedica su nueva edición al Patrimonio Industrial Minero

La Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia (FC-BCB) dedicó la gestión 2021 a la puesta en valor del Patrimonio Industrial Minero de Bolivia, debido a que esta actividad productiva originada en tiempos prehispánicos a partir de la extracción de minerales como el oro, la plata, el cobre y otros, con un auge en tiempos de la colonia y la república, integra las prácticas industriales de las identidades colectivas y los paisajes culturales por todo el territorio nacional.

La edición N° 26 de la Revista Cultural Piedra de Agua de la FC-BCB está dedicada al Itinerario Cultural del Patrimonio Industrial Minero, ofreciendo un recorrido por diversos paisajes y épocas cuya autoría corresponde a especialistas de Bolivia y el mundo, que mediante artículos académicos comparten con el lector información relevante sobre la realidad histórica social y patrimonial de la minería boliviana.

El acto de presentación se llevará a cabo el lunes 7 de febrero a hrs. 11.00 en el Salón Colonial de la Casa Nacional de Moneda, en conmemoración de los 92 años de la inauguración del Museo de Arte Retrospectivo que fue gestionado por el ex Presidente de la nación Dr. Hernando Siles, junto con el Director General de Bellas Artes, el célebre maestro potosino Cecilio Guzmán de Rojas.

El autor de seis libros sobre la historiografía potosina, José Antonio Fuertes, presenta un texto enfocado en el proceso de transformación de la infraestructura de la “nueva” ceca potosina, utilizando los registros de gastos de la construcción, intervención de equipamiento enmarcada en una fase de expansión colonial del capitalismo, que acarreó técnicos y especialistas del área hacía la Villa Imperial, los cuales ya habían intervenido en las transformaciones de otras casas similares en otras partes que estaban bajo la administración de la Colonia española.

Paralelamente, el experto estadounidense en numismática Stephen Murray, estudia los redondos o piezas de presentación (royals), motivado por el intencionado descuido en las formas de acuñación de los “galanos” (monedas negras) de las cuales no hay mucha información en los libros de rieles, como ocultándolos de la contabilidad.

Juan José Toro se adentra en la carencia de mano de obra en el circuito de la minería potosina para analizar la infame comercialización de esclavos africanos, a razón de que la mit’a, trabajo por turnos en las minas, desestabilizó el trabajo en los Andes, puesto que, los indios preferían huir de sus comunidades que dejar sus vidas en la minería.

David Mendoza, escabullido en la sentencia de que “sin matraca no hay música, ni danza de la morenada” desmonta ciertos elementos ontológicos, culturales e históricos de esta maquinaria-mecanismo primordial para su baile

Con el propósito de analizar la transformación industrial a nivel de infraestructura, equipamiento y sus consecuencias en la memoria histórica, empleando el concepto de patrimonio industrial minero, Carola Campos, detalla de qué manera los periodos socio-económicos incorporan elementos materiales y simbólicos a los sitios de explotación minera, enfocándose sobre todo en Llallagua y Uncia.

Flavio Escobar, pone en discusión algunos conceptos del patrimonio industrial minero, recuperando su condición material como inmaterial. El autor hace énfasis en la revolución industrial y su papel transformador, y cómo además de sus efectos, infraestructuras (maestranzas, ingenios, instalaciones de transporte de mineral y habitaciones, etc.) que cambian el paisaje, es también creador de contenidos y formas culturales vivas que se expresan en el patrimonio cultural inmaterial (rituales, fiestas, danzas, etcétera), que, junto a los archivos, donde se ampara la memoria, construyen el itinerario cultural del Patrimonio Industrial Minero

Luis Oporto, se adentra al estudio de los vacíos historiográficos acerca del campo de lo nacional-popular en la historia de Bolivia. Para ello hace énfasis en la desaparición sistemática de las fuentes escritas debido a las requisas, incautación y destrucción de los recursos de la memoria, por los oscuros regímenes de la dictadura política o económica (DS 21060), imponiendo el cierre de los centros mineros y el abandono de los archivos. Además de esto, el monopolio ejercido por una élite intelectual que subyugada a las clases dominantes escribieron una historia de la nación en componentes de clase, étnico-racial y género.

Por otro lado, en la parte dedicada a las biografías se juntan potentes textos. Analy Fuentes, nos ofrece una emotiva semblanza en relación al tenaz, investigador de la literatura, tradiciones y folklore chuquisaqueño y boliviano Luis Ríos Quiroga. Seguidamente, Marcel Bertolesi realiza una semblanza de Horacio Gonzalez, personaje que hizo de una biblioteca nacional un espacio de gestión del libro, el arte y las culturas, un refugio social donde compartieron espacio, provocadores filósofos (Agamben) y exposiciones enfocadas en fenómenos del rock argentino (como los Redonditos de Ricota y Spinetta), además de la gestión de una biblioteca que potenció su material bibliográfico a través de una revista. Para finalizar, Daniela Leyton recurre a un manuscrito inédito de Agustin Leytón en torno a la obra de Domínguez, un artista múltiple y subversivo, barroco a la vez que caníbal que transgredió las fronteras nacionales, así como las artes, se movió por el grabado, la caricatura, la guitarra, el canto y la composición, y desde su arte holló la estructura de clases sociales, otorgando una experiencia ontológica que transciende la experiencia de la música y a todos sus involucrados (intérprete, melodía y oyente).

Para cerrar, Víctor Montoya, nos ofrece una narrativa minera, en tres relatos a modo de crónica, que se desarrollan, viven y sienten en ese entorno. El autor, a la vez narrador, es interpelado por la realidad minera y las circunstancias de la vida en los campamentos.

En la sección de reseña, Soraya Aramayo, recupera las virtudes de los Anales, relatos cronológicos de la vida cotidiana que toman como base sucesos diarios, que permiten entender surgimientos y cambios en la sociedad. La reseña es de la obra de Bartolomé Arzans de Orsúa y Vela, escrita entre 1702-1736, que fue recientemente reeditada por la Casa Nacional de Moneda (2019-2020). Los Anales resaltan los ámbitos geográficos, así como, las pestes, los milagros de los santos, la formación del cabildo de Potosí, las guerras civiles entre vicuñas y vascongados. Es el documento más importante que relata las particularidades sociales, políticas, económicas, culturales y religiosas de la Villa Imperial de Potosí.

La Revista Cultural Piedra de Agua está disponible en las tiendas de todos los Repositorios Nacionales y Centros Culturales dependientes de la FC-BCB, su valor es de Bs. 20.00.

FuenteFC-BCB
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