Bernardo Guarachi regresa de la Antártida como el rey de la montaña

APG

El escalador boliviano Bernardo Guarachi regresó a La Paz con la frente en alto después de superar el clima adverso de la Antártida y coronar el Macizo Vinson (4.897 metros). Con esta hazaña, ha completado la marca de Seven Summits e ingresó a un grupo selecto que ha visto el mundo desde las siete cimas más altas.

«Con las siete cimas del mundo ya he cumplido, pero escalar no creo que termine aquí. La montaña siempre nos va a seguir llamando y seguiré escalando hasta cuando termine», declaró Guarachi, de 67 años de edad, con 40 años subiendo el Illimani y el Huayna Potosí, y ahora con fama fuera de las fronteras.

Esta travesía se concretó el pasado jueves 9 de enero gracias a la fuerza de voluntad de Guarachi, un hombre que en ninguno momento dudó de dar este paso y su coraje fue destacado por los extranjeros que también desafiaron al Vinson. Sólo tres llegaron a la cima en esta reciente incursión, el resto se quedó en el campamento.

«Cuatro días estuvimos atrapados por el viento, con una tormenta. Fue terrible, algo que nadie podría imaginarse. Al final, superando todos esos obstáculos, llegué a la cima del Vinson, y eso es lo más importante por Bolivia, por todos los bolivianos y bolivianas hice esta conquista», declaró Guarachi.

Con ropa adecuada para soportar el clima de la Antártida, alrededor de -60 grados centígrados, Guarachi ascendió la montaña, pero ese no fue el único problema que tuvo. Después de tres años se concretó este viaje, con recursos propios, y hace poco fue operado de la vesícula. Después de esta intervención quirúrgica fue a la conquista del Vinson. «He ido operado a ese viaje», contó.

Guarachi comenzó la escalada fuera del país en 1986 cuando llegó al Aconcagua (6.959 m), después llegó a la punta del Everest (8.848 m) en 1998, subió al McKinley (6.194 m) en 2002, llegó al Kilimanjaro (5.985 m) en 2015, al año siguiente escaló el Elbrus (5.462 m) y el Carstensz (4.884 m) y trepó el macizo de Vinson (4.897 m).

Eliot, el hijo mayor de Guarachi, también es andinista. El sueño de su padre es que también pueda conquistar estas cimas y espera que con los años lo logre. La parte económica es determinante en esta actividad, en la incursión al Vinson cada día representaba un gasto de tres mil dólares.